Era un día como cualquier otro, clases en la universidad, las locuras con sus compañeros, en el trabajo reuniones, llamadas interminables, satisfacción por logros, pero al final del día un cansacio y deseos de salir de la rutina, se hacía necesario una charla amena y simple, sin complicaciones solo ver las estrellas en la terraza.
De camino a su departamento Natalia llamó a su buen amigo Omar para que la acompañara un rato, el sin duda le dijo que sí, pero que tenía alojando en su casa a un amigo de infancia que recien regresaba de estudiar en Chile, que si tenía problemas en que les acompañara, como ella era tan sencilla y amiguera respondió que con gusto los recibiría en su casa, pero que llevarán las bebidas.
******************
Omar era a veces el amigo que simplemente le hacía compañía en la terraza escuchando música sin decir una palabra, otras ocasiones aquel con quien podía hablar de las cosas que para ella eran nuevas porque no eran parte de su mundo, y otras tantas un amante salvaje al que podía expresar con su cuerpo lo que quisiera sin tener explícitamente que pedirlo. Su relación era extraña, nunca hablaban de temas del corazón, ambos eran esquivos y descomplicados, les gustaba su vida tal cual estaba.
Juan el amigo de Omar era un chico dulce, muy inteligente y culto, recien regresaba al país después de dos años de ausencia mientras estudiaba becado una Maestría de Economía en la Universidad Católica de Chile.
*************
Eran las 9:30 p.m. cuando sonó el timbre del apartamento, los dos invitados habían llegado acompañados de una botella de ron, un par de películas y discos. Ambos pasaron, a la cocina, pero como era ya costumbre de Omar se iba hasta su cuarto sin decir una palabra, puso un disco de varios artistas de rock que disfrutaban, para variar olvidó sus modales y Juan tuvo que presentarse por su cuenta con Natalia mientras ella preparaba bocadillos para todos, era una plática que parecía interminable, los dos sentían conocerce de siempre, se sentía a gusto allí solos. Mientras Juan subía con los platos y vasos, Omar se acercó por detrás a ella y le susurró al oído que se miraba demasiado sexy y que necesitaba poseerla allí mismo, ella ruborizada se negó ya que habían invitados y se apresuró a subir con los bocadillos.
Mientras comían decidieron ver una comedia romántica, de esas que ella disfrutaba mucho, al final de la película, abrieron la botella de ron, más música y entre charlas, risas y miradas insinuosas todo parecía confabular para que esa noche sucediera algo más, casi eran las dos de la madrugada y el ron se había agotado, mareados y con sueño, acordaron dormir los tres en la misma cama.
*****************
Mientras dormía Natalia sintió una mano recorriendo su cuerpo, provocándola, no podía ser otro más que Omar que la conocía como ningún otro, su impulso inicial fue retirarse pero su deseo era más fuerte, comenzó a sentir como la despojaba de su ropa y comenzaba a hacerle el amor como otras tantas veces, al otro extremo de la cama despertaba poco a poco Juan, que sin ser invitado decidió unirse a la fiesta, había deseado besar a esa mujer desde que la vio, tenía una sensualidad magnetica, y ante la oportunidad de estar con ella allí no podía desaprovecharlo, quien sabe si tendría otra oportunidad. Natalia sintió temor de lo que estaba pasando, siempre había pensado que no disfrutaría de algo así, sin embargo esos labios besando los suyos, recorriendo su cuello y sus pechos, y los otros recorriendo su espalda, era una sensación única, excitante, solo podía pensar que quería más, en un momento los tenía a ambos penetrandola, ella gemía de placer, únicamente de placer, después de un largo rato de retoso, Omar se separó y se sentó en la esquina del cuarto en un sillón, les pidió que no pararan que deseaba verlos a ellos dos solos, que pensaran que no había nadie presente observandolos, Juan y Natalia se miraron como preguntandose si seguían o no, un beso apasionado fue la respuesta y siguieron disfrutando el uno del otro hasta terminar exhautos.
Omar que había confesado a Natalia anteriormente la obsesión que sentía por verla haciendo el amor con alguien más ya que ella era su pareja sexual favorita, tenía curiosidad de saber si ella era igual con todos, o si realmente esas expresiones de placer infinitas eran causadas únicamente por él, y para su satisfacción logró comprobar que cuando ella le decía que era el mejor amante que había tenido, decía la verdad.
Ya cuando el sol comenzaba a fastidiar, Natalia despertó aún agitada de tal aventura, pero algo estaba mal, los cuerpos a su lado tenían sus ropas puestas y ella también, se dijo que no podía haber sido un sueño, tal placer no podría estar únicamente en su mente, con una mezcla de frustración y ternura los despertó a los dos y pidió que marchasen pues ella tenía compromisos que cumplir.
Omar que había confesado a Natalia anteriormente la obsesión que sentía por verla haciendo el amor con alguien más ya que ella era su pareja sexual favorita, tenía curiosidad de saber si ella era igual con todos, o si realmente esas expresiones de placer infinitas eran causadas únicamente por él, y para su satisfacción logró comprobar que cuando ella le decía que era el mejor amante que había tenido, decía la verdad.
****************
Ya cuando el sol comenzaba a fastidiar, Natalia despertó aún agitada de tal aventura, pero algo estaba mal, los cuerpos a su lado tenían sus ropas puestas y ella también, se dijo que no podía haber sido un sueño, tal placer no podría estar únicamente en su mente, con una mezcla de frustración y ternura los despertó a los dos y pidió que marchasen pues ella tenía compromisos que cumplir.