domingo, 27 de noviembre de 2011

24 Y 30 HORAS JUNTOS

Como les comenté en el post anterior mi estadía en Costa Rica fue muy agradable, pero la aventura real del viaje está en el trayecto de ida y regreso. En avión basta una hora para estar en suelo tico y lógicamente el precio se incrementa en un 500%, sin embargo en bus el trayecto dura 19 horas, al menos ese es el tiempo estimado dado por las únicas dos compañías que prestan servicio hasta Costa Rica (TicaBus y King Quality). 

El día sábado había sido muy pesado, estuve en la oficina por la mañana en reuniones y por la tarde coordinando el material que debía llevar en el viaje, luego al salón de belleza que terminó en un cambio de look obligado con el que no me sentía muy contenta, y para cerrar arreglar maletas y esperar a que llegara el taxi a recogerme a las 2 am del domingo. 

Ya en Puerto Bus a los 45 minutos previos todos los presentes no teníamos la mínima sospecha de lo que nos vendría. Abordamos a las 2:50 am y salimos a la hora exacta, todo parecía bien indicaciones del viaje, almohadas y frasadas, luces apagadas para dormir, etc. Como suele sucederme durante los viajes no me podía dormir por más que me acomodaba, lo que me permitió escuchar ruidos extraños en la marcha del bus, preferí no preocuparme, hicimos un tiempo excelente hasta San Miguel por lo que iba muy contenta, pasamos nuestra frontera sin problemas, luego hicimos una parada en el Hotel Oasis que está entrando a Honduras para esperar a las personas que venían en el bus de Tegucigalpa, ya eran alrededor de las 7 am y mi estomago reclamaba, pero como nos habían dado instrucciones de no bajarnos esperamos allí, pasados 20 minutos de espera solicitamos bajar, me puse a platicar con una señora, y me dispuse a desayunar en el hotel e incitar a otros a que también lo hicieran, yo terminé mi desayuno tranquila excepto el café que estaba delicioso pero no terminaba de enfriarse, al resto que convencí para que desayunaran les toco apurar a la cocinera pues el bus con los otros pasajeros ya había llegado.
 
El desfile de personaje era interesante. Dos gringas una muy bonita y otra no tanto que entendían muy poco español, una empresaria que iba de vacaciones con su hijo a Puntarenas, mi vecina de asiento que iba a visitar a unos familiares por tiempo indefinido, un grupo de 5 hondureñas que iban a un entrenamiento de gimnasia artística (muy divertidas las chicas), un beliceño que hablaba un español bastante regular que iba a visitar a unos amigos ticos, una guatemalteca muy simpática con su hijo de 6 años que llevaba a visitar su padre al que tenía tres años de no ver, un ingeniero en sistemas que iba de regreso a Nicaragua, un tipo atractivo sentado atrás nuestro que solo nos veía de reojo al inicio, este resultó ser un tico con el que termine hablando muy animadamente de la economía de nuestros países, política, negocios, familia (el su marimbita de 4 como les dice y yo de mi Fiorella), quien muy amablemente me ofreció su teléfono para contactar a quien me iba a llegar a recoger en San José para que no estuviera esperándome, y otros más con los que no tuve oportunidad de cruzar palabra.

A pesar del atraso por el trasbordo de la gente que venía de Tegus, ibamos muy bien de tiempo, el primer retraso se nos dio al entrar en la frontera de Honduras, nos hicieron bajar y pasamos una hora esperando, aparentemente uno de los menores de edad no llevaba el permiso de salida de su padre, al final nos dejaron pasar a todos. Luego en la Frontera entrando a Nicaragua algo similar que en Honduras pero agregando que teníamos que bajar el equipaje y llevarlo a revisión física, prácticamente una hora más. A medio camino mis sospechas de los ruidos del bus eran ciertas el bus tenía fallos en los frenos, tuvimos que parar en una gasolinera en Nicaragua y esperar un "trasbordo de bus" el que inicialmente nos habían dicho que 30 minutos se convirtieron en 2 horas y media, como es normal imaginarse la gente tenía hambre, hacía mucho calor y por consiguiente los ánimos en todos comenzaban a sufrir alteraciones, los que querían y podían bajamos a comprar almuerzo pues ya eran cerca de las 3 p.m. cuando llegó el bus, al verlo nos impactamos pues tenía el parabrisas quebrado, se hizo el cambio de pasajeros entre uno y otro, y cuando el otro bus se disponía a salir golpeo en el lateral a un panelito que estaba parqueado, tuvimos nosotros que en gestión de "solidaridad" esperar a que llegara la policía y se solucionara el problema, esos fue al menos una hora más, la gente seguía muy molesta y cuando estábamos a punto de hacer una protesta fuerte el problema se arreglo y por fin pudimos salir de allí. 

Llegamos a Managua cerca de las 6 p.m. y como a 300 metros de la estación de KQ en Managua se pincha una llanta por lo que la parada técnica solo para que se bajara la gente, se convirtió en 30 minutos mientras cambiaban la llanta, llegamos a la Frontera de Nicaragua con Costa Rica a las 9 p.m. y nos tuvieron allí cerca de una hora para registrar los pasaportes. Ya por fin en Costa Rica la revisión de los pasaportes fue cuestión de 10 minutos, pasamos justo antes de las 10 p.m. hora en que cerraba la frontera, de allí a San José nos quedaban 5 horas, las que por suerte pasaron sin pena ni gloria. Llegamos a San José a las 2:45 am del Lunes, es decir prácticamente 24 horas juntos, 24 horas en las que muchos habíamos compartido conversaciones, teléfonos, emails y usuarios de FB para mantenernos en contacto. Cabe decir que para muchos, incluyéndome a mi por mi carácter me parece increíble que la historia haya terminado tan bien, sin ningún suceso que lamentar, sin altercados ni ofendidos, pudo más la actitud positiva y la comprensión al conductor y al sobrecargo que manejaron la situación muy bien a pesar de los pocos recursos con los que contaban, una mezcla perfecta puede ser, terminé creyendo que no podía pasar algo igual en el regreso pero saben que fue completamente superado.

La historia de problemas sufridos de regreso a El Salvador fueron casi calcados, salimos el Jueves a las 3 am puntuales, solo agregándole que ya en nuestro país cerca de San Vicente el bus se sobrecalentó y motor se paró, pasamos 3 horas esperando que llegara el mecánico, y para aliviar la pena abrimos las escotillas del bus y algunos nos subimos al techo del bus, el cielo estaba precioso completamente lleno de estrellas,  llegamos a San Salvador a las 9  de la mañana, es decir 30 horas juntos en lugar de 24.

Los personajes en este trayecto de regreso eran además de dos de los que vi en la ida, un tipo moreno que parecía panameño muy guapo que no soltaba su laptop y sonreía ocasionalmente pero que no se animó a iniciar conversación, dos mochileros salvadoreños que mezclaron trabajo y placer en su viaje a Costa Rica, y de paso se quedaron en Granada siempre en plan mochilero muy agradables y divertidos, me reí muchísimo durante las dos horas que hablé con ellos, una señora y un joven ticos que iban a El Salvador invitados a un evento cultural regional, llamado Invasión al Parque que se da todos los años aquí donde tocan bandas de diferentes géneros, también me la pase muy entretenida hablando con ellos, dos señores nicaraguenses que venían a una capacitación de unos equipos industriales que acaban de comprar hace unas semanas quienes también muy amablemente ofrecieron su teléfonos para aquellos que quisieran llamar y avisar que estábamos bien, un grupo ensamblado de Reggae conformado por 5 chicos (originalmente Bet Shalom) de los que no dejaron pasar al vocalista en la frontera de Costa Rica y que estuvieron muy preocupados por su amigo durante todo el trayecto pues aparentemente se había pasado mojado, al final tuvo que regresarse a Costa Rica.

Con la pareja de ticos cuando nos despedíamos quedamos en cenar para seguir compartiendo, intercambiamos datos para seguir en contacto y que mejor lugar que hacerlo en donde se estarían presentando los de la banda que venía en el bus con nosotros. Nos vimos en la noche en la Luna casa y arte de San Salvador, y tuvimos la dicha de ver tocar el ensamble de estos chicos con un vocalista prestado de otro grupo de Reggae Los Cachos que habían tocado en el evento de Invasión en el Parque (Parque Cuscatlán), ambos grupos súper talentosos, el día después de todo terminó excelente.

Ciertamente el viaje fue muy pesado, y mi amigo que me fue a recoger me recibió con un "te ves horrible Are" y no lo niego me veía horrible, cansada, despeinada, sin maquillaje, con hambre y mucho sueño, golpe a mi ego talvez, pero no cambio por nada el haber conocido a todas esas personas en el trayecto.

Si lamento que empresas como esta de transporte no puedan dedicar presupuesto al mantenimiento de su flota, porque el que me haya pasado lo de desperfectos mecánicos tanto en la ida como el regreso no me parece casualidad, además que expongan así a su personal pues los que estuvimos allí por suerte todos muy tranquilos pero hay cada loco en este mundo que podría llegar a hacer algo en contra de ellos cuando no es su culpa, un solo motorista manejando de 19 a 30 horas continuas es excesivo, además de tener que ponerse la camisa de mecánico, y los sobrecargos de psicólogos y relacionistas públicos defendiendo la empresa, me parece admirable la forma en como manejan la situación es probable que les toque repetirla muy a menudo.

Dependiendo de la personalidad y actitud de cada uno de nosotros experiencias como las que yo pasé pueden traumáticas o simplemente enriquecedoras a nivel de negocios, cultural y personal. Yo creo firmemente que nadie se cruza en tu vida por casualidad y el conversar con estas personas me agregó algo y convirtió lo que hubiera sido una experiencia para el olvido en una para el recuerdo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

COSTA RICA, SOLO UN RESPIRO Y ENAMORA.

Ya mi padre hace años cuando viajó a Costa Rica becado por el INCAE para un curso regresó enamorado del país por la gente, la cultura, la educación y la belleza de sus paisajes, desde entonces mi curiosidad por visitar ese país nació, y por motivos de trabajo estuve de visita en San José esta semana.

Después de un viaje por carretera que ciertamente a ratos fue incomodo y sobre todo cansado en ambas vías, me quedo con las personas que conocí en el trayecto, de diversas nacionalidades y personalidades, el trayecto de ida se demoró 5 horas más de lo que dice la publicidad, pero la persona que se ofreció a recogerme estaba allí pendiente de mi y esperando mi llegada, un gesto que me daba pie a pensar que los costarricenses se parecían en calidez a los salvadoreños. 

Ya el hotel me pareció de lo más acogedor y el personal súper amable. Aunque llevaba una agenda bastante apretada, los que así quisieron se dieron el tiempo para atenderme y compartir conmigo un poco de su tiempo, lastimosamente no tenía más para ver a mis amigos de años que  no conozco más que por teléfono o messenger, pero sin duda habrán más oportunidades de compartir tiempo con ellos.

Si me preguntan que me gustó más, podría decir primero que la gente que me hizo sentir como en casa y va más allá de los que conocí por la compañía para la que trabajo que ya tienen una mística muy especial, sino  también los otros con los que platique a ratos me parecieron de lo más amables.
La niña de la foto que ven aquí me robó más de una sonrisa, los que me conocen saben no soy aficionada a los niños, pero ella desde que me llegué a sentar junto a sus padres, comenzó a reírse conmigo y no me dejaba de ver, tan raro fue que al finalizar el evento y acercarme a ellos para saludarlos y pedirles su experiencia respecto al mismo, me dijeron que la nena era muy seria y nunca se reía con nadie pero que yo le había caído particularmente bien, si sale todo como espero, ellos serán parte de nuestra compañía y volveré a ver a esa hermosa nena de nuevo. Además de todos los que hicieron de anfitriones en mi visita: Vladi, Arianne, Claudio, Carlos, Miguel y Jorge.

Luego su comida sin duda, la sazón es muy parecida a la nuestra, probé su gallo pinto, el chifrijo, el casado, la silver y la tropical, los panes de Soda Tapia enormes y deliyumis. La preocupación por mantener activo el arte, que queda de manifiesto en los alrededores donde estaba ubicado el hotel donde me hospedaba según me comentaban estaban implementando la recuperación de casas para negocios y demás con conceptos culturales ya que en la zona todas las casas tienen muchos detalles coloniales y las han pintado algunas con colores llamativos sin que eso afecte los detalles arquitectónicos de la misma, hay al menos tres parques con esculturas y muy limpios, y dos museos de arte y un teatro, está como a 5 minutos del Cantón Tibás, lugar del que tuve la oportunidad de conocer a uno de sus ex-alcaldes municipales.

Principalmente me llamó muchísimo la atención el concepto de un café llamado Casa 927, el cual conocimos por una amiga que expondrá allí sus productos artesanales a los que desde ya le auguró mucho éxito. 

En Casa 927  todo es como muy ligado al arte, empezando por la dueña una mujer que ronda los 45 años muy guapa con el cabello todo cano que la hace ver muy exótica y elegante, es una casa como les comentaba antigua que ha sido restaurada, al fondo de ella está el café donde la comida es muy rica y el ambiente no se queda atrás, música agradable, pinturas enérgicas atrás de cada mesa, en el resto de cuartos de la casa hay una exposición de varios artesanos ticos, que exponen y ponen a la venta sus productos a un precio muy razonable, tomando en cuenta que en Costa Rica la vida es más cara que en el resto de Centroamérica, seguido por El Salvador. Estando allí quería comprármelo todo, pero desde inteligencia financiera decidí comprarme únicamente un collar elaborado con semillas de melón tejido con lana, precioso que si me lo busco aquí o en una tienda convencional el precio era el triple, se lo compré al señor que ven en la foto, trabajan todo reutilizando frutas o desechos de las mismas. Collares hechos con semillas de melón, sandía,  dijes y anillos con formas de rosas elaborados con cascara de naranja, pulseras de trozos de plátano, TODO simplemente bello.

Los artesanos se benefician de tener un lugar donde exponer sus productos a un precio razonable, y con un flujo de nacionales y turistas con capacidad adquisitiva, que gustan de este tipo de artículos, y la dueña del lugar a darle vida a este concepto tan único y duplicable, este se convierte para mi en un proyecto de mediano plazo para hacerlo realidad en El Salvador.

Sin duda alguna en un breve respiro por algunas calles de San José, Santa Ana, Tibás, San Pedro y Guadalupe lograron atraerme, me vine con el deseo enorme de regresar, y darme unas merecidas vacaciones por lugares como Guanacaste, Puntarenas, Heredia y muchosssssss más, porque eso si este país tiene un inventario turístico enorme por visitar. PURA VIDA......





domingo, 6 de noviembre de 2011

GASTRONOMÍA SALVADOREÑA

Buenas noches, esta mañana vi en una de las páginas a las que estoy suscrita una nota de una chica salvadoreña que vive en el exterior, decía que frecuentemente cuando ella mencionaba su nacionalidad la gente preguntaba acerca de las cosas negativas de nuestro país, que si las maras y la economía, etc. lo cual le desesperaba pues para un salvadoreño no hay nada que le alegre más que hablar de lo hermoso de su país, de su gente y lo mucho que se extraña estando fuera. Prueba de ello son los estadios llenos en los partidos de selección salvadoreña en Estados Unidos, esos que cantan a todo pulmón con lágrimas en los ojos el Himno, con su camiseta azul y blanco, y créanme que no es porqué el fútbol les apasione es por la necesidad de apoyar a aquel que está representando los colores de su bandera, de su patria, esa que dejó hace años, no hay afición como la salvadoreña en todo el mundo.

Lo que ella comentaba es muy cierto, cuando uno trabaja y se comunica con gente de otros países se da cuenta que la idea que tienen del nuestro es todo lo contrario a lo que nosotros quisiéramos mostrar, y es hasta que algún extranjero nos visita es que se da cuenta de la belleza natural y calor de su gente.

Yo he salido fuera de mi país en varias ocasiones, pero solo una vez hace años antes inclusive de tener a mi hija viví por un mes en la vecina República de Guatemala, y siendo honestos el país es lindo pero no hay nada como el calor del salvadoreño (yo aun con mi personalidad no logré hacer amistad con nadie en un mes completo, para mi increíble), ni comida es parecida a la nuestra, ese mes para mi fue eterno sin probar las deliciosas pupusas.

Y es que es así, la comida típica creo como en cualquier otro país son de las cosas que definen la identidad de un país y aquí todo es tan rico que creo que es el motivo de que estemos algo pasaditos de peso. Para los extranjeros que leen el blog les comento un par de nuestros platillos típicos acompañados de su respectiva imagen para que tengan una mejor perspectiva.

Pupusas, es una tortilla de harina de maíz o arroz hecha a mano que se rellena con frijoles, queso, chicharrón molido, loroco, ayote y otros, puede ser con uno o varios de esos ingredientes mezclados. Se acompaña con curtido (repollo picado encurtido con vinagre y chile) y salsa de tomate. Se come con los dedos (solo los extranjeros las comen con cubiertos y en lugares demasiado exclusivos), son una delicia, se vende en todos lados, todos los días y a toda hora. 


Tamales hay variedad la mayoría hechos con harina de maíz envueltos en hoja de mata de huerta (guineo). Están los de gallina que lógicamente están rellenos con pollo o gallina en salsa y verduras, están los dulces que están rellenos con pasas y la masa es dulce en lugar de salada, los de chipilin con queso y los pisques que son rellenos con frijoles licuados estos dos últimos se acompañan con salsa de tomate, y los tamales de elote que son hechos con elote tierno no con harina  por lo que su consistencia y sabor es diferente, se pueden comer directamente sacados de la hoja o freírlos y ponerles crema.

Pasteles, que es una empanada frita hecho de masa de maíz relleno de picadillo de verdura y carne, se acompaña con curtido y salsa.

Empanadas, estas son hechas de una pasta de plátano maduro cocido y puede ser relleno con frijoles molidos o leche cocida con maicena.

Enchiladas, son unas tortillas muy delgadas fritas que se hacen con la misma masa de los pasteles, estas se les pone encima frijoles molidos, queso rallado, huevo duro en rebanadas, rábano, repollo o lechuga.


Yuca, se sirve en dos modalidades frita o salcochada en trozos medianos, y también el acompañamiento es variado, puede ser el más sencillo con repollo, salsa y pescaditas fritas, hasta el que lleva fritada, ambos deliciosos.

Los Panes con Gallina, estos son panes bastante grandes que se parten por arriba a la mitad, se rellenan con huevo duro, gallina india, lechuga, tomate, remolacha, pepino, repollo con mayonesa y bañados en una salsa especial de tomate.

Y esto por hablar un poco nada más, luego hay bebidas calientes como el Atol Shuco, el de elote, de piñuela, el chilate, el chocolate de tablilla, y las frias como el Fresco de Horchata de Morro, de Cebada, Horchata de Coco, Fresco de Tamarindo, de Carao. Los dulces de atado (melaza), jocote y mango en miel (dulce de panela), las tostadas de platano y de yuca, enredos de yuca, riguas, mariscos de todo tipo, etc.

Probablemente si usted que está leyendo y nunca ha venido a El Salvador ni disfrutado de nuestras delicias, podría estar pensando estos chicos abusan del consumo de maíz, frijoles, la grasa y el dulce, y si es cierto por lo que en su visita a nuestro país le recomendamos no querer probar todos los platillos en un solo día porque sería un atentado a su estomago, sobre todo si no está acostumbrado a una dieta como esta. Pero de algo estoy segura es que una vez que los pruebe los extrañará por siempre, lo se por experiencia.

El Salvador como otras cosas es una experiencia que simplemente tienes que vivir y disfrutar con todos tus sentidos, no te arrepentirás.   Playas, Montañas, Lagos, Ríos, Aventura, Cielo azul, sol brillante, sonrisas cálidas y sinceras, belleza exótica, todo está aquí.

MITOS SALVADOREÑOS

Este día se celebró en San Salvador el Bicentenario del primer grito de independencia de nuestro país, a raíz de dicha celebración desde hace un par de meses se realizó la producción y publicidad de los spots de Mitos y Leyendas del Bicentenario, así como también personajes del Bicentenario.

Esta noche quiero compartir con ustedes un poco de nuestras tradiciones, entre ellas algunas de las creencias populares más representativas del país, y aunque hay muchas las que yo al menos recuerdo que me contaban cuando era niña estaban la Sihuanaba, El Cipitio, La carreta Chillona, La descarnada y El cadejo.


El cadejo es un mito conocido en toda Centro y Mesoamérica con algunas variaciones dependiendo del país. Se dice que el Cadejo fue creado por Dios al observar todos los males que sufría el pueblo, para atemorizar al humano pero con el fin de protegerlo. Surgió como un ser en forma de Perro, con los ojos rojos y de color blanco cuya función es proteger, pero el Demonio al ver la acción de Dios decidió crear su versión maligna, el perro negro que se encargar de amedrentar a los hombres de dudosa moral que se cruzan en su camino y robar el alma de los recién nacidos y niños. Como toda lucha entre el bien y el mal, ambos cadejos luchan por el alma de los hombres.



La descarnada, se cuenta que hay muchos testigos que dicen haber encontrado en su paso en la carretera que conduce de Santa Ana a Chalchuapa a una mujer hermosa pidiendo aventón  con vestimenta provocativa. Cuando paraban y le preguntaban a donde se dirigía, ella les decía que muy cerca de allí, se subía al auto y pronto comenzaba a seducirlos, cuando los hombres comenzaban a besarla y tocarla, su piel comenzaba a desprenderse de su cuerpo hasta quedar en los huesos en unos segundos. Los hombres luego eran encontrados en un estado de confusión y recordando únicamente los instantes de esa escena tenebrosa.



Sihuehuet era una mujer hermosa que tenía un romance con el hijo de Tlaloc (Dios de la lluvia y la fertilidad) del cual quedó embarazada (su hijo el Cipitío), existe la versión que la mujer era una mala madre y dejaba solo a su hijo por satisfacer a su amante, y la otra es que era una mujer infiel, en cualquiera de los casos el resultado fue que tanto la mujer como su hijo fueron castigados con una maldición: Ella sería hermosa a primera vista pero cuando los hombres se le acercaran, ella daría vuelta y se convertiría en un aborrecimiento horrible.

El Dios la condenó a vagar por el campo, apareciéndose a los hombres que viajan solos por la noche. Dicen que es vista por la noche en los ríos lavando ropa y siempre busca a su hijo el Cipitio, al cual le fue concedida la maldición de la juventud eterna.
Según lo que cuenta la leyenda, todos los trasnochadores están propensos a encontrarla. Sin embargo, persigue con más insistencia a los hombres enamorados, a los Don Juanes que hacen alarde de sus conquistas amorosas. A estos, la Siguanaba se les aparece en cualquier tanque de agua en altas horas de la noche bañándose con guacal de oro y peinándose con un peine del mismo metal, su bello cuerpo se trasluce a través del camisón, dicen que el hombre que la mira se vuelve loco por ella. Entonces ella lo llama, y se lo va llevando hasta un barranco. Cuando ya se lo ha ganando se transforma, pechos hasta la cintura, fea y llena de barro.

El Cipitío es un niño con aspecto de bajas condiciones sociales  y económicas, con una deformación en los pies, teniéndolos revés, enorme barriga y con el poder de teletransportarse. Su alimentación está basada en comer cenizas y guineos. Durante siglos, Cipit fue el Dios de las relaciones prohibidas y adulteras. El nombre viene del nahuat Cipit, que significa niño, de donde se deforma la palabra salvadoreña "Cipote" utilizada para nombrar a los infantes en nuestro país, su estatura acorde a sus eternos diez años, con barriga prominente, ropa de manta y un sombrero de palma puntiagudo y de grandes alas. Es un eterno enamorado de las muchachas a las que constantemente les espía, silba, o arroja piedrecitas y flores. Aunque no es ofensivo, es hostigoso.



La Carreta Chillona, es una historia que supuestamente sucedió en un pueblecito situado en las faldas noroeste del Cerro Santa Catalina, San Esteban, del Departamento de San Vicente. Los lugareños creían en toda la gama fantasmagórica de la rica mitología salvadoreña, tal como la Siguanaba, el Cipitillo, el Duende, etc. 



Esta Carreta Bruja le apareció a una mujer chismosa llamada Cirinla. Era una carreta del tamaño normal sin bueyes, pero en las puntas de los palos que componían el estacado llevaba una calavera humana con grotesca mueca de sonrisa. La carga de la carretera consistía en un promontorio de cadáveres decapitados que se retorcían como tentáculos de mil pulpos. Los arrieros, en vez de cabeza tenían un pequeño manojo de zacate. En la mano izquierda aseguraban una puya y en la mano derecha el mango de enorme látigo negro. Danzaban y haciendo estallar latigazos sobre los cuerpos gritaban y mencionaban los nombres de todas las personas en el pueblo que eran conocidas como mentirosas, falsas e hipócritas. Y mientras decía los nombres, los chicotazos sonaban como estampidos de balazos en los lomos desnudos de los cuerpos torturados. 

Era tal la curiosidad de Cirinla que cuando escuchó el ruido de la Carreta Bruja salió de su casa a verla y su espanto fue tan grande que al día siguiente amaneció muerta encima de un charco de su propia sangre de curiosa, chismosa, revoltosa, criticona y juzgona. Y desde entonces la Carreta Bruja ya no se escuchaba rodar sobre el suelo empedrado de las calles del apacible pueblecito.



NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...