miércoles, 1 de abril de 2020

NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues me tardé en aceptar. Si usted no la ha visto pare la lectura porque aquí hay spoiler y no quiero dañarle el gusto de verla, porque bueno al menos a mí me gustó mucho.

Es una historia que de principio te saca un par de risas y te pone en contexto de que hacen los dos fulanos que hablan en el intro, a medida va avanzando se vuelve más oscura, más incómoda porque precisamente te va obligando a preguntarte ¿Qué harías vos en esa situación?

Como parte resumen básicamente yo la definiría como la mirada a un experimento social, porque al final lo que ves es la actuación de personas x que son expuestas a una misma situación desde diferentes escenarios.

Es una peli bastante cruda a nivel visual, y dependiendo de tu sensibilidad puede llegar a ser chocante, pero para mi lo más chocante es justamente preguntarme que haría yo, preguntarme si mi yo animal o primario le va a ganar a mi yo pensante, y mientras la veía me cuestioné lo siguiente:

  • ¿Qué nos impulsa a ser parte de un experimento de ese tipo? porque los que estaban allí, pues entraron algunos por voluntad propia, otros por huir de su realidad, otros porque podían resarcir el daño que hicieron a la sociedad, otros porque creyeron que tenían algo que aportar al experimento, y otros porque simplemente ya no tenían nada que perder.
  • ¿En qué momento la realidad le gana al orgullo? Al inicio de la película "el nuevo" se veía asqueado de los comportamientos tan básicos de su compañero de encierro, un viejo ya con un pie afuera. Una vez enterado de lo que sucede trata de ser diferente hasta que termina asimilando y replicando las actuaciones de su compañero de celda. (El primer escenario está más cerca de lo mejor que de lo peor que te puede pasar allí adentro).
  • "Los de arriba y los de abajo" es quizá la mención más clara del funcionamiento social y político que todos conocemos. La indiferencia con la cual es retratada lo poco que vale el de abajo para el de arriba y lo poco que le importa al de abajo lo que hace el de arriba porque está más preocupado por sobrevivir a como de lugar.
  • Esa mirada de reojo que se da cuando ya viviste lo feo, cuando venís de donde asustan y luego estás en una relación de privilegio, no querés soltarlo, no vas a dejar de disfrutarlo mientras puedas, no importa nada más que vos, te podés volver mezquino, desinteresado, hostil.
  • Ese shock  de mirar a la muerte a los ojos, ese show de ser el juguete de quien conoce y domina las reglas del juego, la crueldad con la cual tu supervivencia está por encima de cualquier cosa, de tus escrúpulos, hasta de tu misma humanidad.
  • Esa puñalada en la frente de ver que tus intenciones no son más que eso si no lográs que hagan eco en otros, si no lográs que los otros te sigan el intento y el sacrificio será en vano. Las casi esperanzas de conseguir lo que querías pero al costo de saber que habrán otros esperando a que falles para ir tras de ti.
  • Cuando ya no tenes nada que perder y tampoco nada que ganar tu vida deja de tener sentido, te dejas de aferrar a la vida, te convencés que quizá no estando haces más bien.
  • Por el lado contrario, en qué te momento te volvés tan primario, tan animal, que lo único que importa es sobrevivir, no importa el costo.
  • Casi al final te dan un respiro, y por un momento realmente crees que algo va a salir bien, y hay una afirmación poderosa. A veces es necesario crear un símbolo, un mensaje que sea tan poderoso que haga que los otros noten que algo está mal o que hay algo que rompió los esquemas y que hace la diferencia.
No sé si los que ya la vieron tendrán la misma lectura que yo tuve, o si les dejó a cada uno un mensaje particular que tomaron como propio.

La verdad es que la mayoría de interrogantes que me planteo pueden tener una solución ideal, sin embargo, la mayoría solo se resuelven cuando estás puntualmente en la situación, porque las mismas solo tienen una salida y no siempre es la que imaginaste que tomarías.


NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...