domingo, 23 de octubre de 2016

LO QUE ME RECORDÓ BILLIONS

Hace más o menos una semana encontré por casualidad (como siempre) en Netflix una serie llamada Billions, hizo conexión con algo que me dijo un mentor hace algún tiempo y decidí verla.

La serie en cuestión es una serie original de Showtime, protagonizada por Paul Giamatti (Downton Abbey) y Damian Lewis (Homeland). En un resumen extremo el centro de esta serie es la lucha "antagónica" entre los poderes privados vs. el estado, libre empresa vs. el proteccionismo, entre otros conceptos de los que leemos y vivimos a diario.

Pues bien, el punto no es contarles la serie paso a paso, sino más bien comentarles algunas cosas que me recordó, que aunque yo no sea Billonaria ni nada que se parezca, son cosas muy básicas con las que cualquiera de nosotros se puede sentir identificado.

A nivel personal:
  • Todos podemos convertirnos en esclavos de algo: miedos, fetiches, amor, expectativas, sueños, etc. Importante saber de qué y saber cómo llevarlo.
  • Mejor calidad de información y conocimiento, implica también una oportunidad de tomar mejores decisiones, ésto aplica para todo.
  • Lo mal que se siente el síndrome del perro castrado (no es un síndrome real), para los que disfrutamos mucho de nuestra libertad sobre todo de elegir, tener que hacer cosas que van en contra de todo lo que creemos es una tortura de la cual no somos libres hasta que dejamos salir nuestro verdadero yo y decimos Basta.
  • Muchas veces el que te deban favores es un arma poderosa, pero más aún tener la seguridad que los podrás hacerlos efectivos cuando sea necesario.
  • A veces es necesario parar, aunque sea brevemente, tomar aire y meditar sobre nuestra vida, los pasos que estamos dando. El mundo no para, es cierto, pero es más difícil ver todo en perspectiva y desde todas las aristas si no tenemos claridad mental, si perdemos el enfoque y nos dejamos llevar más por nuestras emociones. Nosotros a lo mejor no tengamos un terapeuta que nos guíe a encontrar respuestas, pero podemos intentar el ejercicio.
  • Todas nuestras decisiones tienen consecuencias, victorias, derrotas y daños colaterales, lo importante es estar preparados para los resultados, cualquiera que sea.
  • En el día a día nos vemos tentados por cosas contrarias a las cosas que hemos considerado "correctas", independiente de si decidimos transitar por el lado oscuro, lo importante es no perder de vista quiénes somos.
  • A veces el miedo y la ira nos dan poder de lastimar, limitan nuestros escrúpulos y nos convertimos en un lanza granadas cargados, evitemos que esas cargas terminen con nuestra vida.
  • Nunca debemos perder de vista que nos emociona, que nos hace sentir vivos, que nos hace que la adrenalina suba. Muchas veces nos olvidamos de eso y nos convertimos en figuras grises y tristes. Vivimos día a día sin vivir realmente, sin sentir eso tan rico que es la satisfacción.
  • Nuestra forma de ser, de actuar y pensar, tiene raíces muy profundas, en algunas ocasiones estamos conscientes y somos capaces de entenderlas y vivir con ellas, otras ni siquiera nos damos cuenta porque las enterramos en nuestra memoria con miles de protecciones años atrás para que no nos lastimaran. Es bueno siempre hacerse un análisis, sobre todo cuando tenemos actitudes autodestructivas, de sabotaje, o compensación a nosotros mismo y a otros.
  • Nuestro instinto nos dice cuándo es el momento de cambiar de rumbo, de dar un giro, de hacer algo diferente. Si nuestros instintos y alarmas naturales se activan, merece la pena ponerles atención y analizar nuestro entorno.
  • La manera más fácil de volver a encender motores es volver a lo básico, a lo que nos funcionaba y nos hacía sentir poderosos en algún momento, a veces nos hace falta pragmatismo en nuestra vida.
  • El dar o restar poder a los corruptos y abusivos está en nosotros, y podemos empezar con pequeñas acciones que hagan la diferencia, aplica para hombres y mujeres por igual.

A nivel profesional
  • Maquiavelo habla de ser un Rey amado y/o temido, cuál es la mejor fórmula. La verdad en mi experiencia dirigiendo personal, lo mejor es aprender cuándo ser ese líder compresivo, que acompaña, de impulsa y cuándo aplicar un poco de fuerza, y trabajar en el interior de aquellos que no han aprendido a trabajar de buenas maneras.
  • Hay que cuidar cuando estemos en una situación que nos lleve a tener un conflicto de interés, por más maduro y pulcro que uno se considere, es muy fácil caer en la tentación de voltear el juego a nuestro favor.
  • Acepta parecer tonto a corto plazo, para ganar a largo plazo. Aunque cueste, si se sabe aplicar esta frase es tan real.
  • En las empresas suelen darse competencias de poder, entre personas del mismo nivel y autoridad o entre personas de diferentes niveles. Hay que saber que batallas luchar y con que armas.
  • Hay que conocer a la gente con la que trabajas, conocer que les gusta, su miedos y sueños, esto te ayuda a saber como motivarlos. Hay que premiar el trabajo bien hecho, el esfuerzo extra, cuándo y cómo corregir.
  • A la opinión pública les encanta decir que los ricos son malos, es cierto que hay muchos ejemplos de esos que son malos, explotadores y demás, pero también hay aquellos que son todo un ejemplo de gratitud por lo que tienen, son buenos jefes y administradores, ¿Por qué no aprender de ellos? ¿Por qué siempre necesitamos crucificar a alguien para cubrir o justificar nuestras carencias?
  • Los matadores no buscar matar al toro de un solo golpe, va haciendo pequeñas heridas que lo debilitan, y das la estocada final cuando está expuesto y listo para rendirse. Otra frase llena de verdad.
  • En las organizaciones de vez en cuando hay que llevar al límite a las personas para saber quiénes son leales, quiénes son el eslabón más débil, y quién te vendería sin dudarlo para su propio provecho.
  • Hay que aprender a no tenerle miedo a los riesgos, hay que tenerles respeto si.
  • No sólo el dinero motiva a la gente, esto aplica en relación a los premios y a los castigos.
  • El dinero es hermoso y sirve para muchas cosas positivas, pero también puede ser el desastre. Tenemos que aprender que el dinero debe trabajar para nosotros y no nosotros para él.
  • Los gobiernos se disfrazan de protectores de los indefensos, pero ellos también libran batallas en su propio beneficio.
  • Debemos saber cuál sería nuestra reacción ante una traición, hacer movimientos más inteligentes, más calculados.
  • Tenemos que saber nuestros límites ¿Cuánto estamos dispuestos a perder? ¿Cuánto tiempo y esfuerzo nos va a llevar recuperarnos? ¿Podemos solos o necesitamos algún acompañamiento?
Creo que estas son en líneas generales lo que me recordó Billions, la mayoría de estas cosas las hemos leídos en algunos libros, otras las hemos aprendido en carne propia, muchas de ellas nos cuestan porque implican en alguna medida transformarnos, crecer, doblegar nuestros instintos primarios. 

Lo más importante es aprender a conocernos nosotros mismos, y a leer correctamente nuestro entorno. Espero que esta nota, les haya recordado algunas cosas.

lunes, 3 de octubre de 2016

¿QUÉ PARCHE LE PONDREMOS?


Los amores perfectos, las personas perfectas, las descripciones perfectas de los sentimientos sólo existen en las historias.

En la vida real todos nos enfrentamos al reto de aprender con cada relación lo que implica estar enamorado, tener sentimientos afectivos hacia otra persona, el ánimo de hacer locuras, la esperanza de construir, el aliento de seguir adelante superando dificultades propias de la convivencia en pareja.

A lo largo de nuestra vida conocemos personas que nos impactan, que llegan y transforman nuestro mundo, que cambian las claves de nuestros sistemas de auto protección y defensa, aquellos por los cuales bajamos las armas y nos rendimos de forma consciente o no.

Las relaciones que tenemos suelen ser temporales, independientemente del tiempo que duren. Por ejemplo hay personas que pueden estar por un lapso muy corto y sin embargo causar profundas impresiones, otras relaciones largas y estables, otras que hacen metamorfosis para lograr adaptarse a los cambios. ¿Pero qué pasa cuando las relaciones terminan? ¿Cómo lo resolvemos? ¿Podemos poner un parche y esperar a que nuestro corazón roto sane?

Dependiendo de la naturaleza de la relación que vivamos, las rupturas se hacen más o menos difíciles de superar. Asumo que sanamos en el momento en el que podemos mirar hacia atrás y el resultado es sonreír sin temor, sin añoranza, sin suspiros arrebatados, donde lo único que encontramos sea la satisfacción del placer vivido y el deber cumplido.

Yo he tenido un par de relaciones de noviazgo a lo largo de mi vida, casi todas con pausas largas entre una y otra, dónde cada una de ellas tuvo sus particularidades y me hicieron feliz cada una a su forma, y poner en una balanza cuál fue mejor o peor quizás sería injusto para todos.

Hoy puedo decir que al terminar todas tuvieron un tratamiento diferente, y los parches aplicados también. Todos manejamos las rupturas de diferentes formas, adoptamos papeles o facetas, se me ocurren las siguientes (el nombre aplica para ambos sexos):

  • El llorón casual: hace fuerza para no llorar. pero de pronto algo hace recordar a esa persona y dedica unas cuantas lágrimas y se vuelve a contener. Éste suele ser peligroso porque los sentimientos reprimidos suelen ser una bomba de tiempo.
  • El Deprimido: pasan días enteros llorando, sumidos en una intensa depresión, con libros, películas, fotografías, música y cualquier cosa que le recuerde a esa persona, preguntándose qué hicieron para merecer eso.
  • El Narcisista, el que dice que no le importa ni le duele, que está mejor sólo, y que el otro jamás va a encontrar alguien mejor que él o ella.
  • El Neurótico, agarra pleito hasta con los objetos inanimados, lo importante es sacar su enojo a cualquier costo, este puede causar graves problemas.
  • El Ninfómano, deciden adoptar el sexo con cuántas personas sea posible como forma de liberar la tensión y reprimir de alguna forma los sentimientos de abandono (si es que existen)
  • El Escritor, lleva un diario, anotaciones, escribe en su blog (no es por mí) o publica en redes sociales de lo mal que se encuentra cual si fuera una terapia de grupo.
Existen una lista aún más larga de parches que podemos aplicar, ninguno es exclusivo, por lo general no adoptamos únicamente uno, la verdad es que cada quien lleva su proceso de duelo de una relación de la manera que considere conveniente, de la manera que le hace más fácil de llevar el dolor en paralelo con sus actividades diarias.

Lo importante es saber reconocer cuando es el momento de parar, retirar el parche y ver que debajo de él ya no hay una herida a carne viva, que la misma está cicatrizando y que es necesario que la piel vuelva a respirar para terminar de sanar (no podes ir por la calle o el trabajo llorando o maldiciendo).

Es importante hacer un análisis serio de la situación, lejos del dolor, con mente fría, que nos permita reconocer que errores y aciertos tuvimos, que previsiones debemos tomar en el futuro, pero ¡ojo! no debemos hacer otros pagar los platos rotos de nuestros errores y los de nuestras ex parejas.

Todas las relaciones tienen momentos buenos (al menos que seas un completo masoquista o dependiente emocional y sufrir de gratis sea lo tuyo), reconocerlo está bien, lo que está mal es atarte a lo bueno para no soltar (negarte a terminar) una relación que finalmente te hace daño.

No hay fórmulas mágicas para olvidar, ni medicina que aplique para todos, yo misma no tengo la mía, pero pienso que: Así como el amor es un proceso, el olvido también lo es y hay que darse el permiso de sufrirlo, de sentir, de liberar y aunque parezca un cliché el tiempo es nuestro mejor aliado.

NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...