domingo, 28 de agosto de 2011

AYER (Cuento)

Bibi era una chica podría decirse que linda, alta y delgada, de cabellos rizados y castaños, ojos color miel, graciosa, era una chica de familia bien y acomodada. Bibi estudiaba medicina lo que consumía gran parte de su tiempo y prácticamente no tenía actividades sociales, era el orgullo de sus padres, era su única hija y última nieta del abuelo Pablo.

En una ocasión que salió con sus amigas llegaron a un bar muy exclusivo de la ciudad, donde sólo se juntaban chicos de su mismo nivel social. Ella se divertía con sus amigas hablando de las escasas aventuras que cada una tenía, después de un par de copas de vino se levantó al baño cuando regresó con ellas había llegado a la mesa contigua un chico con look súper desenfadado atractivo y misterioso, cabello largo hasta los hombros, estaba con dos amigos más que se veían un poco más formales, lo cual le causó mucha curiosidad porqué dos muchachos serios andaban con uno que se veían muy fuera de lugar en ese bar.

Siguieron bebiendo un poco más de vino, una de las amigas de Bibi preguntó a la mesera si sabía quien era el chico misterioso, ella les respondió que era el hijo de un funcionario del estado, las chicas rieron efusivamente dirigiendose a Bibi con picardía el chico además de misterioso es adinerado, vamos aprovecha esta noche y haz una locura, por ti, por nosotros y nuestras aburridas vidas de aspirantes a médico. Ustedes están muy mal, se sintió mareada a causa del alcohol y se dirigió al baño nuevamente, cuando regresó el chico misterioso estaba en su mesa y los amigos de ambos habían desaparecido, se sentó, lo miró y sonrío nerviosamente diciendo mis amigas están completamente locas. El chico la miró, terminó su cigarrillo y le preguntó si tenía algún problema en acompañarlo un rato más, no se sentía de humor para regresar a su casa, a escuchar la joda de su padre, está bien respondió ella temiendo tener que dar una excusa para salir corriendo.

Contrario a lo que esperaba la conversación se había tornado interesante, a pesar de su aspecto era muy  elocuente aunque un poco mal hablado, era dificil que lograra concretar una sola idea que no llevara una mala palabra, con todo y todo parecía un tipo encantador, después de mucho vino y conversación decidieron irse juntos, dejaron el carro de ella en el bar y pagaron un extra para que se los permitieran. Bibi por primera vez hacía una locura, llegaron a un hotel de bajo perfil el tomó todo con mucha calma, no hubo arrebatos pasionales,  todo era como a ritmo de jazz, profundo y delicioso.

Después de un par de horas regresaron al bar para que ella recogiera su carro, la acompañó conduciendo tras ella para asegurarse que llegará con bien a su casa, se despidieron y quedaron de verse entre la semana. Comenzaron a salir con frecuencia, pronto estaban locamente enamorados uno del otro. Se llamaba Octavio era un estudiante de Arquitectura, su padre siempre habían deseado que siguiera sus pasos, pero él en un total acto de rebeldía se había negado rotundamente, por lo que vivían riñendo constantemente, se había refugiado en la droga de forma ocasional. Con el tiempo Bibi lo supo pero no le dio mucha importancia, estaba locamente enamorada de él. El tiempo pasó y pronto tuvo que comenzar su residencia en un Hospital fuera de la ciudad, lo que hizo muy díficil su relación con Octavio, y aunque él hacía lo posible por estar con ella, que siempre estaba con sueño, cansada y aburrida. Después de varios meses todo había terminado, ella había dejado claro que aunque lo quería no podía hacerle eso, arrastrarlo a una vida que no era la suya. En su época como residente conoció a Benjamin un doctor con mucho prestigio en el hospital, unos años mayor que ella pero igual un hombre de su mundo, un año más tarde estaban haciendo sus votos frente a varias personas.

Octavio que se había enterado de la boda por la sección de sociales, llegó sin invitación a la iglesia y permaneció toda la ceremonia, lloraba de tristeza porque Bibi había sido la única mujer con la que había logrado plantearse un futuro, se aseguró que ella lo viera al salir. Cuando Bibi lo vio no pudo ocultar su confusión, lo había querido como a nadie, pero ella estaba casada con el hombre conveniente. 

Ayer ambos eran felices, reían, charlaban de todo y de nada, hacían el amor a ritmo de jazz. Hoy Bibi lee el epitafio de Octavio, llorando y culpándose de la muerte de ese uno de sus grandes amores.

EL RETO DE SER MUJER

El próximo mes se llevará a cabo en nuestro país el evento Mujer y Liderazgo organizado por la Cámara de Comercio e Industria, el cual tiene como tema central el Desarrollo de la Mujer en el mundo de los negocios, hay invitadas internacionales de gran renombre y conferencistas nacionales. Justamente hablábamos esta semana con una amiga respecto a la conferencia y la importancia de apoyar eventos de esta naturaleza, así como otros temas relacionados con el reto de ser mujer y su evolución en el tiempo.

Si bien es cierto que en la última década se han dado importantes avances por abrirnos paso en el mundo corporativo, político y empresarial, la mujer sigue afrontando un gran número de retos  para desarrollarnos, los cuales asumimos sin tratar de ser las victimas y más haciéndolo con argumentos de peso como la calidad de nuestro trabajo, pasión e inteligencia.

Las mujeres forman parte del 40% de la mano de obra a nivel mundial, de las cuáles únicamente un 20% tiene participación en puestos directivos y un 2% en empresas poderosas. Las situaciones por las que el ascenso de la mujer en puestos directivos se ve truncado o estancado son diversos por ejemplo: responsabilidad familiar vrs largas jornadas de trabajo, ser madres en potencia, estereotipos sobre la capacidad y disposición de aceptar puestos de alta responsabilidad, que hay tareas que solo puede realizar un hombre, paradigmas como bonita e inteligente no van de la mano, etc.

Sin embargo en mi opinión el más fuerte es poner a una mujer a escoger entre su familia y su carrera. Les pongo mi ejemplo, trabajo para una compañía que en el país puede verse pequeña sin embargo en global es una gran corporación y su complejidad es alta, además del nivel de compromiso que requiere que  mayor  medida es autoejercido por cada uno de los que dirigimos un país,  eso te brinda ciertas ventajas a pesar de ser muy exigente y demandante en cuanto a tiempo. Por lo mismo muchas veces me he preguntado si yo no tuviera a mi madre que aunque trabaja está muy pendiente de todo lo relacionado con mi hija prácticamente ella actúa como su madre de lunes a viernes y yo lo hago los fines de semana,  si ella no estuviera lo más probable es que no podría dedicarle el tiempo que hasta ahora doy en mi trabajo, probablemente no podría haber tomado ciertas responsabilidades que hasta hoy están valiendo para hacer notar mi capacidad. 

Entonces me pongo en los zapatos de todas esas mujeres que además de tener un mal salario, tienen malas condiciones laborales, sufren acoso sexual, jornadas de trabajo más allá de las 44 horas laborales establecidas por la ley, esas otras tantas con un menor nivel de escolaridad que trabajan en maquilas (que adicionalmente algunas se van sin pagarles su tiempo de trabajo, ni prestaciones presentadas a las instituciones durante el tiempo que laboraron allí como AFP y Seguro Social), que no pueden asistir a eventos en las escuelas o colegios de sus hijos porque no les dan permiso, etc. Me parece triste y algunas veces injusto, pero es la realidad de nuestro país y creo que no me equivoco al decir que en gran parte de latinoamerica.

También está el caso de aquellas que su meta es ingresar en un alto puesto directivo en una gran empresa, para eso el tope de edad al menos en el país para lograrlo es entre los 30 y los 35 años, lo que quiere decir que tuviste antes de conseguirlo que luchar contra todo lo expresado anteriormente por al menos 5 años si es que no más ascendiendo peldaños, lo que provoca que las mujeres retrasen su tiempo de tener hijos y casarse, lo cual no me parece malo siempre y cuando esté completamente consciente de lo que eso implica, por los lamentos y sentimientos de culpa no valen luego.

Ahora hay otro punto intrínseco en el tema de la mujer trabajadora,  y haciendo un viaje en el tiempo, hace un par de decadas la mayoría de mujeres eran amas de casa y ellas se hacían cargo de la educación de los hijos, con los cambios políticos, socio-económicos y el deseo que querer algo más que la adorable ama de casa,  la mujer salió de ese papel y pasó a ser una mujer multifunción (madre, esposa, trabajadora, maestra) jugando muchos papeles delegando a otros tareas que antes eran propias como la educación de los hijos. Aquí podrá existir diferentes puntos de vista, pero creo que la unión familiar en gran medida se debía a la figura de la madre, la que inculcaba valores a sus hijos desde chicos, creo que cronológicamente no estoy tan equivocada si digo que esta nueva generación de adolescentes con una baja escala de valores está ligada al tiempo en que muchas madres comenzaron a tener un rol en la población económicamente activa.

Las mujeres somos un ser maravilloso, con muchas cualidades, multifacéticas y multifuncionales, que actualmente están en la disyuntiva de una carrera profesional éxitosa, una familia exitosa, o una vida a un estandar medio que le permita atender su papel de madre, de esposa y profesional de mediana responsabilidad o aspirar a tener éxito en todo ¿Es posible? creo que si, pero depende de uno y quienes le rodean. Termino dedicandoles esta nota a todas mis amigas salvadoreñas las que están aquí y las que no y a mis amigas extranjeras, todas a mi criterio son unas mujeres inteligentes, hermosas y de gran corazón, las quiero mucho.

domingo, 21 de agosto de 2011

SUBSISTENCIA VRS PASIÓN

Ayer por la noche daba inicio en un canal local la transmisión de GLEE una serie que trata de un grupo de jovenes que participan en equipo de "talentos" para el canto y la coreografía, que a lo largo del camino intentarán alcanzar sus sueños con perseverancia ya que el recorrido no es fácil. Debo decir que el primer capítulo me atrapó y espero que siga así a medida pasen los capítulos. Casi al finalizar el profesor que se hace cargo del grupo se ve en la necesidad de tomar una decisión, dejar de enseñar que es lo que le apasiona y lo hace realmente feliz o dedicarse a un nuevo trabajo lejos de lo que ama pero con un mejor salario. ¿A cuántos nos ha pasado esto?

Cuando somos chicos soñamos o mas bien aseguramos con categoría que quisieramos ser cuando crecieramos, pilotos, cantantes, astronautas, artístas, policía, bombero, etc.  y raras veces escucharemos decir a un niño quiero ser contador, administrador o dentista, nuestros sueños de niños suelen ser cosas divertidas no muy parecidas a su entorno familiar, y escuchamos cosas como cuando sea grande voy a tener caballos, te compraré una casa grande con piscina y jardines, y cosas similares. A medida crecemos vamos comprendiendo como funciona el mundo, y quizás en gran medida acoplando y aceptando un entorno que poco o nada tiene que ver con lo que soñabamos de niños, adoptamos o aceptamos que la realidad de nuestros padres sea la nuestra y dejamos de soñar en esas cosas emocionantes de la vida que están fuera de nuestro entorno actual, salvo contadas excepciones.

Se llega el momento de escoger una especialidad en el bachillerato que tampoco tiene una oferta multidisciplinaria, y tomas el que te parece más interesante o menos aburrido, el que crees que  encaminar a alcanzar lo que deseas, o al que finalmente tus padres eligen como la mejor opción para tu futuro. Llegas a la universidad y por allí hay un abanico un poco más amplio de opciones a escoger, pero pasa exactamente lo mismo que en el bachillerato, pero se agregan dos más, el que con el bachillerato se dio cuenta que era lo que realmente deseaba hacer con todo su corazón y el que estudia la carrera que no lleva números o no es de leer mucho, en fin la más fácil. 

Aquellos que estudiaron una carrera universitaria simplemente porque es un escalón que tienes que pasar si quieres alcanzar el "éxito", o los que no tenían nada mejor que hacer, o porque era lo que sus padres querían, tienen muy pocas probabilidades de completarla y titularse, de ejercer en la misma y por consiguiente de ser felices en este sentido, conozco muchos casos de ese tipo, colegas que terminaron su carrera inclusive mucho antes que yo, pero no dejan su empleo de cajeros bancarios o secretarias. Si bien es cierto hay inmerso un tema de oportunidades, también es cierto que mucho tiene que ver en que nos acomodamos, que existe miedo a no dar el ancho ante un puesto que implique mayor responsabilidad,  tiene que ver con nuestra autoestima, con dejar nuestros sueños a un lado, con creer que podemos ser mucho más grandes de lo que ya somos, tiene que ver con amor propio y el de las personas que amamos.

Como decía anteriormente el sistema te va envolviendo desde pequeño, te encasilla, pero también depende de uno mismo hacer algo diferente, y allí surge la pregunta: ¿Trabajamos por subsistencia o por pasión?, estamos haciendo lo que realmente nos gusta, o estamos en nuestro escritorio, frente a  la computadora deseando estar en cualquier parte menos allí, que conste que no hablo de tener un día dificil en el cual quieres escapar, estoy hablando que día con día nuestro estado anímico sea ese. Surge otra pregunta, ¿Realmente vale la pena vivir así día con día, insatisfecho, triste y saliendo al paso? Tampoco lo digo con el afán de causarle malestar a nadie, simplemente con la necesidad que evalúes tu vida en positivo y veas porque dejamos enterrados nuestros sueños, porque vivimos en automático y porque somos incapaces de vivir felices, de dar más, de ser más pasión que subsistencia.

Muchos podrán decir que hablar es fácil y que si supiera sus casos opinaría diferente, puede ser que si o que no, pero también es posible que si dejamos por un momento de pensar así, evaluamos y reestructuramos nuestra vida, logremos conseguir cosas que no imaginamos. Pensemos realmente es justo con nuestros hijos heredarles un mundo calcado del nuestro, creo que como padres siempre queremos brindarles lo mejor, eso incluye una mejor educación, una mejor calidad de vida, más oportunidades de crecimiento; pero si queremos hacerlo debemos empezar por cambiar nuestra realidad ahora.

Hay muchas frases que me vienen a la mente, pero les comparto esta: "Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza" Alfred Tennyson

Nuestro futuro, nuestra felicidad y la de nuestra familia está en nuestras manos, ellos bien valen un momento de reflexión y muchos años de acción con pasión.

Éxitos y Bendiciones para todos.

NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...