Nuestro cuerpo es un conjunto de órganos y otra serie de elementos que en conjunto lo hacen funcionar de manera perfecta. Sin embargo este perfecto funcionamiento puede verse afectado por alteraciones congénitas, cambios en la estructura que rompen el equilibrio, invasión de virus, bacterias, parásitos, etc.
El sobrepeso que genera una serie de problemas es perfectamente tratable con una mezcla de dieta y ejercicios, la diabetes se trata con medicamentos como la Metformina que en conjunto con una dieta balanceada y ejercicios le brinda al paciente diabético una mejor calidad de vida, si tenemos una infección causada por bacterias recibimos una dosis del antibiótico adecuado por n cantidad de días.
Ahora que pasa si con cualquiera de los ejemplos anteriores dejamos el tratamiento a medias, pues fácil, el resultado es una mediana sensación de bienestar o en el peor de los casos el problema lejos de resolverse se hizo resistente al medicamento aplicado a medias.
Ahora transformemos todo lo anterior en El Salvador, nuestro país es el cuerpo que de momento está enfermo y no sólo está siendo atacado por una enfermedad sino por varias al mismo tiempo. Uno de los problemas es que se consultan diferentes médicos pero al mismo tiempo se rechazan los diagnósticos por considerar que no hay mejor tratamiento que el que está en sus cabezas. También se da el hecho que optamos por tomar un placebo que brinde una falsa sensación de mejoría, la cual es corta y finalmente no resuelve el problema.
Todo se ve por encima, por el corto plazo, por el placebo en lugar de atacar el origen del problema.
Si hablamos del problema de seguridad, se trata cual si fuera un problema sencillo de resolver, con una sola cara, cuando en realidad es un problema complejo y de gran envergadura. Por ejemplo, supongamos que sea una población de más de medio millón de pandilleros contando a sus familiares, eso significa un 10% de la población aproximadamente. Algunos buscando la salida más rápida, dicen que se apruebe la pena de muerte.
Digamos que mágicamente pudiéramos eliminar a todos los pandilleros que existen en el país, el problema no termina allí porque detrás de ellos están sus esposas, hermanos, padres y principalmente sus hijos, niños que no conocen otra forma de vida más que la de sus padres que delinquían. ¿Qué pasa con ellos? ¿Cómo cambiamos su status quo? ¿Cómo los alineamos a ser personas productivas para el país? Ayuda Psicológica, claro pero no basta. Agreguemos educación, también efectivo pero no basta. Creación de Oportunidades futuras, muy bien.
Con estos tres elementos juntos podría irse dibujando un tratamiento integral que permitiría que ellos no vuelvan a tomar ese camino, pero nada quita el hecho que se les arrebató a su familia (así sea la peor lacra para nosotros es su familia), eso produce heridas que no se superan fácilmente.
Ahora bien, pensemos en la otra opción, no pena de muerte sino aplicación de la ley adecuada y funcional para éste problema. En este caso, en primer lugar tendríamos que tener leyes y aplicadores de las mismas que estén capacitados, sean honrados e incorruptibles, penales con verdaderas medidas de seguridad, adecuadas para la gran cantidad de presos que llegarían como parte del plan double xyz implementado por el gobierno en turno, implica que para ello deben existir mecanismos de seguridad confiables, implementación de programas de capacitación e innovación, programas de trabajo mientras cumplen condena con el efecto de que estos internos tengan la menor cantidad de tiempo ocioso que sea ocupado para planificar ilícito que es lo que sucede ahora.
Hasta allí suena relativamente bien, pero que pasa en diez años por poner un ejemplo, al cumplir su condena y salgan del penal ¿Qué pasó con el flujo de dinero proveniente de extorsiones? ¿Qué pasa con todos los infiltrados en puestos de inteligencia y de alto nivel? ¿Cómo se integrarán a la Sociedad? ¿Cómo se impedirá que ellos no vuelvan a cometer ilícitos? ¿Está bien darles empleos a ellos por sobre el resto de la población que nunca ha cometido ilícitos y llevan años buscando oportunidades en el sector laboral o microempresarial?
Aunque pudiéramos hacer todo lo anterior, eso aplica solo para la población implicada actualmente en este tipo de ilícitos, sin embargo el problema de seguridad incluye una serie de delitos más, lo cuáles tampoco tienen estadísticas, documentación, ni tratamiento adecuado en la aplicación de la ley como en lo que viene después de allí, y como prevenimos otros casos.
Entonces para evitar que ésto siga sucediendo en el futuro, se me ocurre que tenemos que combatir primero la corrupción, mejorar el sistema educativo, alimentar la moral y autoestima del salvadoreño, crear un bloque de micro y pequeños empresarios fuerte y robusto que permita la inclusión de más personas al trabajo formal, y muchas más.
Sigue...