Abrí mi cuenta de Twitter allí por abril
del año 2012, sin embargo éste había sido expuesto al público desde el año
2006, es decir que ya tenía 6 años de acumular tuiteros alrededor del mundo. Realmente
desconozco en que año se volvió popular en El Salvador, pero asumo que fue allá
por el 2008 o 2009 que son como las fechas más antiguas que veo en las Bio de
algunos que sigo.
Pues con lo lenta que soy con la
tecnología se pueden imaginar que me tardé un mundo (dos años) en encontrarle
la gracia a Twitter. Inicialmente con mis infulas de intelectual comencé a
seguir puras cuentas que generaban información que para mí era interesante:
Turismo, Noticias, Negocios, etc. luego algunas cuentas de personajes, muchas
de fútbol, algunas políticas y de medios, y así.
En esta red me presento cual soy
en la vida real, un poco loca, que le encanta conocer gente interesante,
personas con quienes uno comparte ciertas aficiones, o simplemente personas que
me hacen reír, que me sacan de un rato de estrés.
Tuve mi primer acercamiento personal con
dos tuiteros el año pasado, a quienes pude conocer personalmente y finalmente
puedo llamar amigos a pesar de que no nos vemos tan seguido como quisiéramos,
iniciamos un proyecto llamado Generación Azul con el cual pretendíamos
abordar de una forma seria y lo más objetivamente posible una serie de temas
del país, y lo hacíamos a través de foros por las noches, y al final tuvo más
eco del que esperábamos, lastimosamente lo hemos dejado en stand by por
diferentes razones, pero la espina sigue latente en nosotros y en los que
alguna vez nos leyeron o nuestras notas en el periódico.
En mi caso como les he comentado en notas
anteriores me encanta la política y aunque no me veo ejerciéndola en un cargo
público en parte por lo podrido de todo nuestro sistema y nuestras
instituciones, creo, aún creo que en nuestro país las soluciones tienen que
pasar por nuestras manos, tomando acción.
Una de las cosas que francamente me
desilusionan de dar opiniones de estos temas allí es, por un lado la cantidad
de troles tanto de un bando como de otro que tratan no solo de menoscabar tu
opinión, sino que llegan al punto de faltarte el respeto y amenazarte, esto es
caer muy bajo, pero es parte de las tácticas utilizadas por los partidos.
Además
hay una gran cantidad de personas que hablan de estos temas únicamente por
ganar seguidores y notoriedad, quizá con la ilusión de ser tomados en cuenta
para un programa de televisión o fingir que pueden codearse con políticos, mismos que con regularidad hacen
comentarios absurdos, ofensivos y sin ninguna base técnica o de lógica común.
Claro que, aunque llegué tarde al trip de
pertenecer a un Team tuitero, puedo decirles que he tenido el enorme placer de
conversar habitualmente con varias personas, algunas de forma personal, con otros únicamente vía mensajes, porque compartimos alguno o varios temas que nos
apasionan y que de alguna forma crean un vínculo, como el gusto por la cocina y
la comida, música, libros, escribir, entre otras cosas, por todos ellos me
encanta. Por la oportunidad de encontrar gente interesante que puede aportar
algo nuevo y bueno a mi vida.
También al igual que en la vida real están
las malas historias, la de la gente que te odia sin razón aparente (ya estoy
acostumbrada en la vida real), a las que les caes mal solo porque ven que
interactuas con el que les gusta o con el que tienen algo (se los juro que
desde el colegio no me pasaba jajaja), también están los acosadores, los poco
hombres que hablan de mujeres que nunca han tocado, los que tienen problemas de
autoestima, los que sólo buscan pleito para sacar la ira que tienen por su
patética vida, los tapete que juran que estuvieron allí (ese me lo aprendí ayer) y
así...
A veces leer el TL parece una novela de
bajo presupuesto, un encuentro de orates, el culto de un pastor o la reunión de
los chismosos de la esquina de la colonia. Entretenido a veces, no lo niego, pero triste al final porque sabes que es parte de la vida.
Hay quienes opinan que ya se está
pareciendo a FB porque cada vez entran más personas que no se sabe ni que busca
ni que puede ofrecer de bueno a la red, ya hasta hay pandilleros en ella, y
eventualmente con total seguridad iremos abandonándolo si eso siguiera ese
rumbo, lo cual para mí sería una verdadera lástima.
Twitter es como una ventana de acceso a nuestras
vidas a miles de personas (una a la que le dimos el estatus de ser de gente más
inteligente e ingeniosa), aunque no todo lo que publicamos es cierto ni serio.
Lo anterior es la razón por la que no
deberíamos tomarnos tan en serio muchos tuits, ni amargarnos, ni sentir que es
para nosotros todo lo que se escribe.
Disfrutemos como siempre de lo bueno que
la vida nos regala y desechemos lo triste, vacío y podrido que llega solo o que nos tiran. Es nuestra decisión cuánta importancia y poder le damos a estos que tienen nada más una ventana de acceso.
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