Ayer disfrutando mis vacaciones, siendo uno con mi TV, dio inicio una película que por título me pareció interesante y decidí dejarla, fue mejor de lo que esperaba y es lo que inspiró la nota de este día. La película se llama "La mentira Original".
En resumen es en un lugar X del mundo en el que la humanidad siempre decía la verdad, la bella, la cruel y la a veces destructiva verdad, hasta que alguien activa su cerebro para mentir y así inicia una secuencia de mentiras que desatan una serie de situaciones risibles, otras aleccionadoras y reflexivas.
De la película podemos extraer desde mi punto de vista las siguientes premisas.
- ¿Cuándo empezamos a mentir? ¿Quién nos enseña a mentir? - Creo que como todo en la vida, una cosa es lo que nos dicen y otra cosa es lo que vemos que los demás hacen. En primer lugar nuestros padres, ellos siempre nos dicen que mentir es malo, sin embargo los sorprendemos mintiendo en muchas ocasiones y por diferentes motivos, generalmente es ahorrarte discusiones, regaños o castigos. Y así aprendemos a mentir cuando se nos olvidó algo de la tienda y decimos que no había, o te tardaste más de lo debido y es que estaba lleno cuando realmente te quedaste hablando con los amigos, y así un sin fin de ejemplos. El pecado emplea muchos instrumentos, pero la mentira es un mango que se adapta a todos (Oliver Wendell) ¿Ustedes recuerdan cuál fue su primera mentira?
- Somos adictos a decir "mentiras piadosas" de esas que creemos que suavizan las cosas, de esas que creemos que hacen sentir mejor a quien las recibe, de esas que odiamos escuchar, por ejemplo: No sos vos, soy yo / Nos vemos al rato / Ahorita voy a una reunión, te llamo luego / Sos bien agradable y me gustas, pero es que estoy enamorado de alguien más / Yo te quiero, pero como amigo / Dame tiempo para descubrir que quiero de mi vida / Papis les juro que le caigo mal al profe / Profe no estaba en el Aula 17, no entré a clases porque me quedé trabajando, y así miles de ejemplos más. Para mentir hace falta uno que mienta y otro que escuche.
- La mentiras tienen patas cortas y no se pueden sostener eternamente, la realidad es que muchas veces una mentira únicamente nos da tiempo para resolver un conflicto futuro o para tratar de escapar ilesos de las consecuencias de ciertas acciones. Sin embargo, por lo general aunque algunos salen bien librados, en la mayoría de ocasiones nuestras mentiras nos persiguen y es necesario tapar una con otra, por lo general la nueva más perjudicial que la anterior. El que miente necesita tener buena memoria (Quintiliano)
- La mentira no está monopolizada, a diferencia de la película donde únicamente una persona podía decir mentiras, en la vida real todos mentimos, algunos de forma inocente, otros para no herir nuestros sentimientos, otros con dolo y saña, por miedo, por control de otros, por cubrir a terceros, etc. Pero todos mentimos, en mayor o menor grado. Algunos llegan a presentar características de mitómanos (un ex amor decía que yo era una de esas).
Mientras veía la película, iniciando con la escena de la cita, la verdad es que solo recordé a cuántos evite decirles lo que ella le dice a él y me hizo reflexionar en cuántas veces me habrán dicho una mentira piadosa para cubrir el hecho de una cita aburrida, con alguien que consideras que jamás llenaría tus expectativas ni físicas, ni económicas, emocionales o intelectuales.
También recordé con otra escena las veces que he dicho algunas mentiritas para hacer sentir mejor a mis amigos en un momento que estaban deprimidos, o en el trabajo para tratar de dar ánimos a un colega, maquillando nuestro CV para conseguir una oportunidad de empleo, también cuando hemos inventado cosas para crear empatía o conexiones con otros.
También hoy en una charla con un amigo, compartíamos como habían tantas personas con doble vida y doble moral, para conseguir admiración, seguidores, amantes, y beneficios. Mentir se nos está volviendo una forma de vida, y abona a que nos convirtamos en seres más superficiales, menos auténticos, porque es preferible ser un mentiroso "querido" que un sincero odiado y solitario.
Mentir no es bueno ni malo, el resultado final dependerá de que tipo de mentira digamos, a quién y con qué fin lo hicimos. Finalmente creo que cada uno lleva su vida como mejor le parezca, sin embargo como siempre lo he dicho, cualquier acción que nosotros tomemos genera una reacción, generalmente la vida se encarga de premiarte o castigarte por ellas.
Un corazón completamente limpio en nuestros días es casi imposible de tener, sin embargo mientras menos contaminado esté de resentimientos, mentiras y malos hábitos, más fácil será encontrarnos con nosotros mismos cada vez que lo queramos, más fácil será vernos en el espejo sin vergüenza, encontrar paz y disfrutar de las cosas bellas de la vida.