En la nota anterior tocaba los puntos de lenguaje no sexista y la educación sexual. Pero hay mucho de que hablar, así que seguiré con los otros puntos.
3. Violencia
En lo que va del año han pasado una serie de casos que como sociedad deberíamos de repudiar, ninguno de nosotros debería de ser capaz de justificar la violencia y barbarie utilizada en todos ellos. En general no soy partidaria del uso de la violencia, la cual se define como: el uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo. Dicho concepto tiene una serie de ramificaciones, por ejemplo: la violencia de género que es un tipo de violencia física, psicológica o sexual ejercida contra cualquier persona o grupo de personas sobre la base de su sexo o género.
Como no soy especialista en el tema y tampoco leo la mente de los que estuvieron detrás de los hechos violentos hacia mujeres, no puedo determinar si es violencia de género o no, pero si puedo por lógica concluir que existe el uso de la violencia, que probablemente existió intención, algún nivel de instinto y también en algún nivel premeditación.
En el caso de los hechos de violencia en los que han sido afectadas mujeres de forma directa, es lamentable la naturalidad con la nos sentimos con el derecho en primer lugar de opinar y ser crueles sin tomar en cuenta el dolor de las familias de las afectadas, la displicencia para decir que las culpables fueron ellas por no fijarse con el tipo de persona que se relacionan o por no salir de esa relación antes.
Nunca he estado en una situación de violencia física, sin embargo, si he compartido relaciones tóxicas y de dependencia, y al menos por mi experiencia lo único que puedo decir es que muchas veces no tiene que ver con nuestra inteligencia o intelectualidad, hay personas que tienen la habilidad para disfrazar como lógicas y justificadas una serie de acciones que nos afectan, pero que son puestas como por sistema de goteo, a veces otros desde fuera lo notan y te lo dicen, pero uno siempre tiene una justificación o defensa, y no importa cuantas veces te lo digan, es hasta el momento que tocan una de tus fibras más sensibles que uno es capaz de ver, comprender y atar cada una de las situaciones que te pusieron en una situación complicada, denigrante o peligrosa. Yo era de las que les decía a mis amigas porque no sólo te vas y ya, pero cuando ves en carne propia lo que eso significa te das cuenta que no es tan fácil soltar. A veces se requiere ayuda psicológica, pero la mayoría somos demasiado orgullosos para aceptarlo, creemos que solos podemos, y a veces es cierto, pero el proceso es mucho más lento y allí la oportunidad de no salir a tiempo.
Sin embargo, nada nos da el derecho de dañar, infringir castigos violentos o asesinar porque si.
Ya en datos concretos, es importante que las cifras en este tema se vuelvan un análisis real y de nuevo llamar las cosas por su nombre, aquí llamamos feminicidio a cualquier asesinato a una mujer, sin establecer la causa del mismo. Un feminicidio por definición es el asesinato de una mujer por razón de su sexo, es decir por el hecho de ser mujer. Para nuestra legislación la definición y causales se encuentran en el Art. 45 de la Ley especial integral para una vida libre de violencia para las mujeres. Asumiendo la definición y las causales, según los datos oficiales de las autoridades, existen en lo que va del año más de 150 casos, la mayoría de ellos aún en estado de impunidad.
¿Qué se está haciendo realmente para solventar los casos que ya existen? ¿Qué están haciendo todas las instituciones encargadas de velar por nuestra seguridad? ¿Qué se puede esperar de instituciones que también están envueltas o tienen conexión con personas que están acusadas de violaciones, violencia física, emocional o financiera, asesinatos? ¿Qué estamos haciendo cómo sociedad para evitar o prevenir estos hechos? ¿Qué hacemos como padres para enseñar a nuestros hijos a detectar cualquier conducta nociva?
4. El aborto en las 4 causales
3. Violencia
En lo que va del año han pasado una serie de casos que como sociedad deberíamos de repudiar, ninguno de nosotros debería de ser capaz de justificar la violencia y barbarie utilizada en todos ellos. En general no soy partidaria del uso de la violencia, la cual se define como: el uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo. Dicho concepto tiene una serie de ramificaciones, por ejemplo: la violencia de género que es un tipo de violencia física, psicológica o sexual ejercida contra cualquier persona o grupo de personas sobre la base de su sexo o género.
Como no soy especialista en el tema y tampoco leo la mente de los que estuvieron detrás de los hechos violentos hacia mujeres, no puedo determinar si es violencia de género o no, pero si puedo por lógica concluir que existe el uso de la violencia, que probablemente existió intención, algún nivel de instinto y también en algún nivel premeditación.
En el caso de los hechos de violencia en los que han sido afectadas mujeres de forma directa, es lamentable la naturalidad con la nos sentimos con el derecho en primer lugar de opinar y ser crueles sin tomar en cuenta el dolor de las familias de las afectadas, la displicencia para decir que las culpables fueron ellas por no fijarse con el tipo de persona que se relacionan o por no salir de esa relación antes.
Nunca he estado en una situación de violencia física, sin embargo, si he compartido relaciones tóxicas y de dependencia, y al menos por mi experiencia lo único que puedo decir es que muchas veces no tiene que ver con nuestra inteligencia o intelectualidad, hay personas que tienen la habilidad para disfrazar como lógicas y justificadas una serie de acciones que nos afectan, pero que son puestas como por sistema de goteo, a veces otros desde fuera lo notan y te lo dicen, pero uno siempre tiene una justificación o defensa, y no importa cuantas veces te lo digan, es hasta el momento que tocan una de tus fibras más sensibles que uno es capaz de ver, comprender y atar cada una de las situaciones que te pusieron en una situación complicada, denigrante o peligrosa. Yo era de las que les decía a mis amigas porque no sólo te vas y ya, pero cuando ves en carne propia lo que eso significa te das cuenta que no es tan fácil soltar. A veces se requiere ayuda psicológica, pero la mayoría somos demasiado orgullosos para aceptarlo, creemos que solos podemos, y a veces es cierto, pero el proceso es mucho más lento y allí la oportunidad de no salir a tiempo.
Sin embargo, nada nos da el derecho de dañar, infringir castigos violentos o asesinar porque si.
Ya en datos concretos, es importante que las cifras en este tema se vuelvan un análisis real y de nuevo llamar las cosas por su nombre, aquí llamamos feminicidio a cualquier asesinato a una mujer, sin establecer la causa del mismo. Un feminicidio por definición es el asesinato de una mujer por razón de su sexo, es decir por el hecho de ser mujer. Para nuestra legislación la definición y causales se encuentran en el Art. 45 de la Ley especial integral para una vida libre de violencia para las mujeres. Asumiendo la definición y las causales, según los datos oficiales de las autoridades, existen en lo que va del año más de 150 casos, la mayoría de ellos aún en estado de impunidad.
¿Qué se está haciendo realmente para solventar los casos que ya existen? ¿Qué están haciendo todas las instituciones encargadas de velar por nuestra seguridad? ¿Qué se puede esperar de instituciones que también están envueltas o tienen conexión con personas que están acusadas de violaciones, violencia física, emocional o financiera, asesinatos? ¿Qué estamos haciendo cómo sociedad para evitar o prevenir estos hechos? ¿Qué hacemos como padres para enseñar a nuestros hijos a detectar cualquier conducta nociva?
4. El aborto en las 4 causales
Este es un tema que no tiene una sola línea de análisis, muchas personas lo ven únicamente desde la óptica de la religión y bajo la misma el tema de aborto no tiene cabida, otros lo ven desde la óptica de una agenda política y es utilizado como instrumento para negociar, favorecer o descartar personas.
Actualmente es agenda nacional e internacional, la despenalización del aborto por 4 causales específicas: cuando el embarazo sea producto de una violación o trata de personas, que el embarazo ponga en riesgo la vida de una mujer, cuando exista malformación del feto que haga inviable la vida fuera del útero, en casos de violación contra menores de edad o estupro.
En primer lugar no hablamos de una legalización del aborto como tal, es decir tampoco esto implica que me embaracé, voy a un centro de salud público o privado, me practico un aborto y listo. Estoy en contra de la irresponsabilidad y el libertinaje en este sentido. No se trata de esto, aunque muchas organizaciones "pro-vida" lo vean así, como el marco o la rendija por la cual da inicio la industria abortista en el país. Que sin duda en nuestro país todo es negociable por la cantidad correcta, es cierto, pero eso no implica que no debamos abordar el tema con mucha seriedad en pro de aquellos que no tienen quien abogue por ellas, por aquellas que simplemente fueron víctimas de las circunstancias, víctimas de todo eso que está mal ya en nuestro país.
En las cuatro causales, existen hechos bastante claros y apoyados por estadísticas, por ejemplo:
- En el 2016 se reportaron 2,253 menores de 17 años victimas de violencia sexual.
- Entre 2013 y 2017 la PNC reportó 11,886 denuncias, el 48% fueron violaciones, de ellas el 76% por una persona conocida.
- En el 2016 se reportaron 11,198 embarazos en niñas de entre 10 y 17 años, de ellas más de mil tenían entre 10 y 14 años.
Yo comprendo la posición de muchos, que el aborto es un pecado, que las niñas violadas pueden dar en adopción luego. Me pregunto ¿acaso no es pecado obligar a una niña que haga algo que ella no pidió, que ella no se buscó?. Únicamente usemos un poco la empatía.
No sé ustedes, pero si aún cuando uno tiene un embarazo no deseado el proceso de aceptación y de unión con el bebé es duro. Por ejemplo a mi me tomó cuatro meses aceptar el hecho de mi embarazo, otros tanto aceptar los cambios que venían con ello y los nueve meses para empezar a sentir algo llamado amor por mi bebé. Si todo esto así de complejo pasa cuando uno elije tener relaciones sexuales de forma consciente, qué puede pasar en la mente de una niña, que fue víctima de una violación (que ya es bastante difícil de sobrellevar sin querer morirte), que lleve a termino un embarazo producto de esa violación. A mí me parece bastante cruel, sumando a eso los riesgos que implica para su salud pues su organismo no está totalmente preparado para esa tarea.
La segunda causa, muy parecida a la primera, con la diferencia que esto también le puede pasar a una mujer adulta. Puede ser que uno estando adulto, dependiendo de su formación y el entorno pueda procesar el tema de la violación y que el bebé es un ser humano y no tiene la culpa. Pero de nuevo, pensemos que una mujer tiene una pareja estable o está casada, fue violada, y queda embarazada. ¿Es justo eso para ella, para su pareja? ¿Cuál es la probabilidad de sobrevivir como pareja a una situación así y criar a un bebé concebido en esas condiciones como suyo propio?
Tercera y cuarta causa, cuando la salud de la madre esté en peligro y la vida del feto es inviable, les comparto esta nota de la BBC que leí por la tarde, me parece que expresa muy bien todo el drama en esta situación Caso Aborto Tercer Causal Chile. Si lo traemos a nuestro país, en el primer caso, pienso que uno de los puntos discutibles es si existe un historial que justifique la práctica del aborto para salvar la vida de la madre, también como determinar si existió o no un aborto espontáneo o un intento mal logrado de aborto, o el criterio aplicado de quién debería ser el válido para proceder. En el caso de malformación ¿Cuál será la tipificación? ¿Cómo sería esto aplicable de nuevo en zonas rurales donde muchas mujeres no tienen acceso? ¿Cuál sería el tiempo límite para entrar en este proceso?
En todos los casos ¿Está preparado nuestro sistema de salud? ¿Están preparados nuestros profesionales? ¿Dónde está la delgada línea de los casos reales de los que no lo sean? ¿A quién estamos protegiendo? ¿Cómo nos aseguramos que no se vuelva un negocio altamente lucrativo y no una causa humanitaria? ¿Cómo evitamos que esto se vuelva a la mente de los irresponsables una solución a las metidas de pata? ¿Cómo nos volvemos una sociedad más responsable sin caer en puritanismos gastados que a la vista de nuestra realidad hay que adaptar?
Sigue...