Según Wikipedia, el punto de quiebre de un estimador (término estadístico utilizado para estimar un dato desconocido) es la proporción de observaciones estadísticas incorrectas que un estimador puede manejar antes de proporcionar un resultado incorrecto. You Got It?
Lo anterior es una mera definición que compartí por cultura general porque en lo que respecta a esta nota me refiero al Punto de Quiebre como es utilizado cotidianamente para definir ese momento en que existe un antes y un después. Y creo que en nuestro país este momento debería ser un Punto de Quiebre y trataré de dejar claros mis puntos con los que por supuesto pueden no estar de acuerdo pero de esto se trata de generar postura por lo que nos importa, porque no hay nada peor que ser indiferentes ante lo que sucede aquí, y dirán algunos: ¿Éstos problemas son nuevos? ¿Son responsabilidad exclusiva de este gobierno o de los 20 años de ARENA? ¿Sólo los entes de gobiernos pueden resolverlo y aportar soluciones? La respuesta es NO, pero estamos viviendo uno de los momentos históricos más terribles que mi mente recuerda y puede ser peor si no hacemos algo, no se trata de culpar se trata de darnos cuenta donde estamos parados, y es mi objetivo con esto.
Hoy leía en la mañana un artículo muy interesante escrito por Max Mojica llamado El Efecto Lucifer, donde básicamente relata el efecto producido por un experimento de encierro donde unos son opresores y otros son oprimidos, un análisis muy rico que vale la pena ser leído y traspolarlo al país como lo hizo el autor. Con esto expongo mi primer punto, en estos momentos nosotros salvadoreño promedio que trabaja, tiene una familia, gana dinero y paga deudas, que se enoja porque Mexico ganó la Copa Oro, etc. somos ese sujeto oprimido y adivinen cual es nuestra cárcel, nuestro mismo entorno, ese que nos ha vuelto neuróticos y bipolares, tan miedosos que podemos ni siquiera decir un buenos días en la calle por temor a si el que pasa frente a mi me quiere hacer algo malo, ya no salimos a la calle después de cierta hora, ya no hacemos amigos con tanta facilidad, ya no atendemos solicitudes de ayuda a extraños en la calle, ese y más ejemplos. Y el opresor viene en diferentes modelos y presentaciones, con cara de político corrupto, de pandillero, de narco, de nuevos impuestos, de modelo de pensiones sin resolver, de busero que se levantó de malas pulgas, de usurero que se aprovecha de la necesidad de dinero, de partido político que infunde odio de clases, de sociedad utópica que solo existe en los libros. ESO SOMOS AHORA un pueblo sin fe, sin voluntad, sin amor al prójimo, sin valores, con niños a los que la realidad les ha robado la inocencia (recuerdan eso que sintieron cuando eran niños, era maravilloso ser niño porque eras capaz de arreglar el mundo, de creer que podías lograr lo que quisieras).
Segundo punto, tenemos un sistema judicial que hace lo que puede ante unas leyes con vacíos enormes donde hay abogados más preparados del lado de la corrupción que del lado de la fiscalía y que se aprovechan esto para salir impunes, un sistema donde no se puede asegurar de ninguna manera protección a un testigo en un caso clave, que tienen las manos atadas porque no existe una buena unidad de investigaciones con tecnología de punta, ni personal mejor capacitado para enfrentar los retos de una nueva criminalidad más inteligente y organizada. Un país donde la PDDH vela más por los derechos del homicida, pandillero que por el que se defiende del agravio.
Tercer punto, vivimos en un país donde la vida no vale nada, hay muertos a diario y ya ni nos inmutamos, nuestras autoridades de seguridad son un chiste empezando por los altos mandos y no lo digo en tono de ofensa sino más bien porque nos vemos súper mal cuando ya no infundimos respeto ni temor, cuando las pandillas y otros organismos son capaces de en 24 horas crear un caos en el país, son capaces de detener el transporte público, matar descaradamente, amenazar empresas, pedir extorsión sin pudor, entrar y salir cartas de penales de máxima seguridad dirigidas a entidades de gobierno, queman patrullas, matan elementos policiales y soldados como trofeos que ganar.
Cuarto punto, un sistema de salud donde se toma la decisión de construir un mega edificio con millones de inversión en lugar de mejorar las condiciones de los existentes, abastecer de medicamentos diversos y de calidad a los centros hospitalarios, invertir en maquinaria nueva para desechar la obsoleta, etc. Lo único positivo que le veo es que cuenta como inversión social y que dio trabajo a mucha gente mientras se construyó, pero por lo demás el dinero pudo haber sido utilizado de forma más eficiente e inteligente. Un sistema de salud donde se cree que todo se cura con Acetaminofén, Ibuprofeno y Clorfeniramina, donde se nos mueren pacientes de SIDA, Cáncer, enfermedades renales, entre otros porque no hay medicinas adecuadas.
Nuestra economía es el quinto punto, tenemos una balanza de pagos cimentada en las remesas que mandan nuestros hermanos lejanos que bendito Dios existen, siguen viniendo y enviando dinero sin falta, sino nuestra economía ya habría colapsado porque no tenemos ninguna base productiva a gran escala, ni recursos naturales que explotar, ni acuerdos comerciales convenientes, somos los últimos en inversión extranjera directa en Centroamérica, no tenemos mano de obra calificada para atraer compañías de tecnología, procesos de inscripción sumamente burocráticos, un índice de competitividad por los suelos, el agro descuidado, infraestructuras que solo generan gasto, hace falta mencionar más?
Podría seguir escribiendo toda la noche sobre lo que marcha mal en este país porque lastimosamente nosotros salvadoreños de corazón estamos presos en nuestra cárcel invisible y estamos permitiendo que todos los malos, corruptos y nefastos se metan con nosotros, con la integridad de nuestra familia que es lo que más amamos, con el futuro del país que les vamos a heredar a nuestros hijos. Somos un país lleno de círculos viciosos, de ruedas de caballitos que generalmente empiezan y terminan en lo mismo porque quienes gobiernan este país tanto de una "ideología" como de otra solo saben que el dinero y el poder van de la mano y que estar en el gobierno es un muy buen negocio, se les olvidó que los elegimos para cumplir un papel, para actuar en nuestro nombre, para ser servidores públicos que velan por nuestro bienestar.
Estamos mal desde el momento en que nosotros rompemos las leyes cuando intentamos sobornar a un policía para que no nos ponga esquela, cuando pedimos dinero por debajo de la mesa, cuando no cumplimos con nuestras obligaciones, cuando conducimos ebrios, cuando compramos piratería, cuando abusamos del poder del que gozamos para lucrarnos. Saben que nos merecemos lo que tenemos porque somos un pueblo podrido y destruido por dentro.
Si crees que lo que dije en este último párrafo es la verdad absoluta no te molestes en leer la segunda parte de esta nota, simplemente llegaste donde tenías que llegar y tu mente no merece ver más allá del dolor y del fracaso.
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