martes, 28 de julio de 2015

EL SALVADOR EN PUNTO DE QUIEBRE - PARTE 2

Cuando se pretende iniciar un Proceso de Cambio de Hábitos se deben seguir una serie de Etapas: Reflexión, Sensibilización, Identificación y Plan de Acción.

La parte uno de esta nota fue un intento de Reflexión, cualquiera que diga que no ha pensado alguna vez como yo en alguno de esos puntos está mintiendo, porque uno no puede ser tan ciego para no darse cuenta que estamos mal, que los patrones se repiten y donde los afectados siempre somos nosotros el ciudadano común.

En este país todos hemos entrado a la etapa de Sensibilización de diferentes formas, por ejemplo hoy en la mañana leía un cruce de tuits en los cuales describían sus encuentros cercanos con la muerte a manos de pandilleros y que lo estaban contando de milagro, a otros como un amigo le mataron a un familiar por robarle una motocicleta, otros están siendo víctimas de extorsión, a mí por ejemplo me mataron a un colaborador de la empresa sin que pudiéramos hacer nada al respecto, ese tipo de vivencias te marcan, te generan impotencia y frustración, te llegas a sentir hasta culpable pensando si pudiste hacer algo para evitarlo o para ayudar, no sé una serie de sentimientos encontrados entre dolor, enojo y resignación.

Una vez has hecho una reflexión de tu realidad y cómo llegaste allí, has sido tocado emocionalmente, estás con sentimientos a flor de piel, en ese momento aceptas que necesitas un cambio y estás abierto a nueva información para mejorar tu condición actual, es allí donde entra la Etapa de Identificación que generalmente suele mostrarte patrones de cambio de conducta y en los cuales reconoces un modelo a seguir, un camino A que es el que vives ahora, un camino B que es bueno pero no el mejor y un camino C que es el óptimo y tú decides a cual moverte. En nuestro caso como país tenemos como camino A estar callados, sumisos, perdidos, perplejos pero estáticos y pidiéndole a Dios que mañana yo no forme de la estadística; tenemos un Camino B que es el que algunos hemos adoptado que es tratando de hacer ruido en redes sociales, generando movimientos (algunos de crítica constructiva), tocando algunas puertas a ver quién nos quiere escuchar, etc. Y el Camino C el ideal, el que nos invita a unirnos y a formar un grupo fuerte de salvadoreños comprometidos, de gente buena, llena de esperanza, de esa que no se deja vencer nunca, que siempre ve hacia adelante y dónde no se tienen límites mentales que nos impidan conseguir nuestra meta.

Entonces ya identificamos el camino por el cual debo seguir para llegar a mi meta, ok entonces solo me falta tener claro los pasos que debo seguir, es decir debo construir un plan de acción.

Los problemas por los que este país está pasando son duros, de mucha incertidumbre y desconfianza, no se ve un rumbo claro, y pensamos como vamos a salir de ésta, que puedo hacer yo ante esto que es tan complejo y más grande que yo. Sin embargo traigo a recuerdo una frase de Madre Teresa de Calcuta que dice "A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota". Seamos cada uno de nosotros esa gota que comience a llenar el mar, no es posible que más de cinco millones de gotas se esté dejando amedrentar por quinientos mil y un par más sentados en cómodas butacas o en mansiones de lujo, no es posible que sigamos siendo tan conformistas y tan permisivos al decir frases como "ya robaron ustedes dejen que estos roben", cobijando los malos estilos de vida y peor aun deseando ser como ellos. La solución total de los problemas de nuestro país tampoco los vamos a resolver en un mes ni en un año, pero siempre se le puede dar vuelta al timón y llevarnos a buen tiempo, no podremos cambiar a la humanidad por arte de magia pero si podemos comenzar a crear un efecto multiplicador que empieza en nosotros mismos.

Seamos un solo movimiento, seamos agentes de cambio con nuestros amigos, vecinos, colegas, tuiteros. Exijamos justicia, digamos no a la corrupción y a la impunidad, digamos basta ya a todos los que nos hacen daño. Hagamos un plan de acción, empecemos por nosotros, por nuestras vidas y empecemos a tocar vidas de forma positiva, devolvamos la esperanza a este pueblo.

Para cerrar les quería compartir un tuitazo de @Noahcuscatleco que decía "Un ejército de mil ovejas lideradas por un león es más infalible que un ejército de mil leones liderados por una oveja". ---- De momento somos un país liderado por una oveja dormilona, permitámonos ser nosotros esos leones que comiencen a liderar ovejas y reproducir leones.

Un buen líder produce más líderes y este país está ávido de liderazgo.

Yo formo parte de un movimiento llamado #GeneraciónAzul y son bienvenidos a acompañarnos a seguir trabajando por un mejor El Salvador, si no es lo tuyo la invitación es a que hagas algo, no esperes que los demás solucionen tu vida.

lunes, 27 de julio de 2015

EL SALVADOR EN PUNTO DE QUIEBRE - PARTE 1

Según Wikipedia, el punto de quiebre de un estimador (término estadístico utilizado para estimar un dato desconocido) es la proporción de observaciones estadísticas incorrectas que un estimador puede manejar antes de proporcionar un resultado incorrecto. You Got It?

Lo anterior es una mera definición que compartí por cultura general porque en lo que respecta a esta nota me refiero al Punto de Quiebre como es utilizado cotidianamente para definir ese momento en que existe un antes y un después.  Y creo que en nuestro país este momento debería ser un Punto de Quiebre y trataré de dejar claros mis puntos con los que por supuesto pueden no estar de acuerdo pero de esto se trata de generar postura por lo que nos importa, porque no hay nada peor que ser indiferentes ante lo que sucede aquí, y dirán algunos: ¿Éstos problemas son nuevos? ¿Son responsabilidad exclusiva de este gobierno o de los 20 años de ARENA? ¿Sólo los entes de gobiernos pueden resolverlo y aportar soluciones? La respuesta es NO, pero estamos viviendo uno de los momentos históricos más terribles que mi mente recuerda y puede ser peor si no hacemos algo, no se trata de culpar se trata de darnos cuenta donde estamos parados, y es mi objetivo con esto.

Hoy leía en la mañana un artículo muy interesante escrito por Max Mojica llamado El Efecto Lucifer, donde básicamente relata el efecto producido por un experimento de encierro donde unos son opresores y otros son oprimidos, un análisis muy rico que vale la pena ser leído y traspolarlo al país como lo hizo el autor. Con esto expongo mi primer punto, en estos momentos nosotros salvadoreño promedio que trabaja, tiene una familia, gana dinero y paga deudas, que se enoja porque Mexico ganó la Copa Oro, etc. somos ese sujeto oprimido y adivinen cual es nuestra cárcel, nuestro mismo entorno, ese que nos ha vuelto neuróticos y bipolares, tan miedosos que podemos ni siquiera decir un buenos días en la calle por temor a si el que pasa frente a mi me quiere hacer algo malo, ya no salimos a la calle después de cierta hora, ya no hacemos amigos con tanta facilidad, ya no atendemos solicitudes de ayuda a extraños en la calle, ese y más ejemplos. Y el opresor viene en diferentes modelos y presentaciones, con cara de político corrupto, de pandillero, de narco, de nuevos impuestos, de modelo de pensiones sin resolver, de busero que se levantó de malas pulgas, de usurero que se aprovecha de la necesidad de dinero, de partido político que infunde odio de clases, de sociedad utópica que solo existe en los libros. ESO SOMOS AHORA un pueblo sin fe, sin voluntad, sin amor al prójimo, sin valores, con niños a los que la realidad les ha robado la inocencia (recuerdan eso que sintieron cuando eran niños, era maravilloso ser niño porque eras capaz de arreglar el mundo, de creer que podías lograr lo que quisieras). 

Segundo punto, tenemos un sistema judicial que hace lo que puede ante unas leyes con vacíos enormes donde hay abogados más preparados del lado de la corrupción que del lado de la fiscalía y que se aprovechan esto para salir impunes, un sistema donde no se puede asegurar de ninguna manera protección a un testigo en un caso clave, que tienen las manos atadas porque no existe una buena unidad de investigaciones con tecnología de punta, ni personal mejor capacitado para enfrentar los retos de una nueva criminalidad más inteligente y organizada. Un país donde la PDDH vela más por los derechos del homicida, pandillero que por el que se defiende del agravio.

Tercer punto, vivimos en un país donde la vida no vale nada, hay muertos a diario y ya ni nos inmutamos, nuestras autoridades de seguridad son un chiste empezando por los altos mandos y no lo digo en tono de ofensa sino más bien porque nos vemos súper mal cuando ya no infundimos respeto ni temor, cuando las pandillas y otros organismos son capaces de en 24 horas crear un caos en el país, son capaces de detener el transporte público, matar descaradamente, amenazar empresas, pedir extorsión sin pudor, entrar y salir cartas de penales de máxima seguridad dirigidas a entidades de gobierno, queman patrullas, matan elementos policiales y soldados como trofeos que ganar.

Cuarto punto, un sistema de salud donde se toma la decisión de construir un mega edificio con millones de inversión en lugar de mejorar las condiciones de los existentes, abastecer de medicamentos diversos y de calidad a los centros hospitalarios, invertir en maquinaria nueva para desechar la obsoleta, etc. Lo único positivo que le veo es que cuenta como inversión social y que dio trabajo a mucha gente mientras se construyó, pero por lo demás el dinero pudo haber sido utilizado de forma más eficiente e inteligente. Un sistema de salud donde se cree que todo se cura con Acetaminofén, Ibuprofeno y Clorfeniramina, donde se nos mueren pacientes de SIDA, Cáncer, enfermedades renales, entre otros porque no hay medicinas adecuadas.

Nuestra economía es el quinto punto, tenemos una balanza de pagos cimentada en las remesas que mandan nuestros hermanos lejanos que bendito Dios existen, siguen viniendo y enviando dinero sin falta, sino nuestra economía ya habría colapsado porque no tenemos ninguna base productiva a gran escala, ni recursos naturales que explotar, ni acuerdos comerciales convenientes, somos los últimos en inversión extranjera directa en Centroamérica, no tenemos mano de obra calificada para atraer compañías de tecnología, procesos de inscripción sumamente burocráticos, un índice de competitividad por los suelos, el agro descuidado, infraestructuras que solo generan gasto, hace falta mencionar más?

Podría seguir escribiendo toda la noche sobre lo que marcha mal en este país porque lastimosamente nosotros salvadoreños de corazón estamos presos en nuestra cárcel invisible y estamos permitiendo que todos los malos, corruptos y nefastos se metan con nosotros, con la integridad de nuestra familia que es lo que más amamos, con el futuro del país que les vamos a heredar a nuestros hijos. Somos un país lleno de círculos viciosos, de ruedas de caballitos que generalmente empiezan y terminan en lo mismo porque quienes gobiernan este país tanto de una "ideología" como de otra solo saben que el dinero y el poder van de la mano y que estar en el gobierno es un muy buen negocio, se les olvidó que los elegimos para cumplir un papel, para actuar en nuestro nombre, para ser servidores públicos que velan por nuestro bienestar.

Estamos mal desde el momento en que nosotros rompemos las leyes cuando intentamos sobornar a un policía para que no nos ponga esquela, cuando pedimos dinero por debajo de la mesa, cuando no cumplimos con nuestras obligaciones, cuando conducimos ebrios, cuando compramos piratería, cuando abusamos del poder del que gozamos para lucrarnos. Saben que nos merecemos lo que tenemos porque somos un pueblo podrido y destruido por dentro.

Si crees que lo que dije en este último párrafo es la verdad absoluta no te molestes en leer la segunda parte de esta nota, simplemente llegaste donde tenías que llegar y tu mente no merece ver más allá del dolor y del fracaso.

domingo, 12 de julio de 2015

EL AMOR DE UN ABUELO - Colaboración de Jorge Tobar

Una de las cosas que hace interesante a Twitter es la variedad de personas que conoces, de aquellos que te hacen el día con un chiste, de los que te hablan temas de tu interés, otros con quienes puedes debatir de una extensa variedad de temas, y a lo largo del tiempo en comunicación llegas a descubrir que más allá de un personaje está una persona de carne y huesos que vale la pena conocer.

Hoy les comparto un cuento de una de esas personas interesantes y geniales que me ha dejado twitter Jorge Tobar conocido en el medio como @conocimiente. Espero que lo disfruten tanto como yo.

El Amor de un Abuelo

Un encuentro inesperado

Era una tarde lluviosa y fresca, ya pasaban de las tres. Estaba en mi oficina, enterrado entre un “millón” de papeles. Eran cartas que contenían testimonios, todos por leer, ninguno por descartar. Cualquiera podía contener el material de mi próximo “best seller”. Entre lectura y lectura, me distraía, contemplando a través del vidrio de la puerta; como la gente corría para todos lados, buscando protegerse del agua.
Abstraído, leía una historia de alguien, quien juraba haber sido reclutado por la NASA como “conejillo de indias”. Aseguraba que accidentalmente descubrió los restos de algo, que bien pudo haber sido un OVNI; pero cuando la organización se percató de ello, lo sometieron obligatoriamente, a un proceso de lavado de cerebro. Ahí lo expusieron a experiencias ficticias bajo los efectos de drogas, lo abandonaron en un basurero y lo deportaron posteriormente, bajo el pretexto de que estaba loco. 
Ya no terminé de leer la historia, en ese momento la puerta se abrió repentinamente. Una dama muy bien abrigada entró abruptamente y cerró de inmediato. Quedó parada a cinco metros de mí, intrigado, la contemplé en silencio. Su abrigo chorreaba, el piso se mojaba, ella miró a su alrededor y detuvo su mirada en la mía, sin saber qué hacer ni qué decir.
─ ¿Es usted el licenciado Astorga? ─ me preguntó 
─ Efectivamente, yo soy Pablo Astorga, para servirle ─ me paré y fui a quitarle el abrigo.
─ Siéntese ─ la invité, acomodándole la silla frente a mi escritorio.
Era una dama elegante y atractiva, unos veintiocho años de edad. Cabello color caoba y quebrado, ojos café claros, piel blanca. Rasgos faciales finos, sus labios carmesí, temblaban al hablar. No podía ocultar su profundo dolor.
─ Supe que usted escribe historias ─ me dijo, con voz quebrada. Sus parpados se humedecieron.
─ Bueno,… sí…historias inspiradoras, que demuestran lo maravilloso de la vida,… o al menos lo maravilloso que puede llegar a ser, si nos proponemos hacerlo ─ le contesté. Ella soltó el llanto. 
─ ¡Que lastima!... ¡mi historia es lo contrario!... ─ exclamó.
─ Esta demuestra lo injusta, que pueden llegar a ser algunas etapas de nuestra vida.  Cuando la ambición se apodera de nuestros seres queridos ─  
─ Bueno,… si es algo que la gente debe aprender,… ¡me interesa! ─ le dije, afectado e intrigado por su pena y la historia.
─ ¡vamos,… cuénteme! ─ La invité. Ella, limpiándose la húmeda pena, comenzó su relato.
─ Me llamo Andrea, en los días que nací mi padre se fue a Estados Unidos, dizque a estudiar. Pero viví una niñez hermosa y feliz. Mi madre se casó y me dejó, gracias a Dios, al cuidado de mi abuelo. Con él viví una niñez de ensueño, llena de amor, de protección, de libertad, pero sobre todo, de conocimiento y sabiduría.
Cuando era una niña, jugábamos a que yo era una osita de peluche, y él me adornaba y jugaba conmigo. Desde entonces, me decía siempre “mi osita”. En la escuela, era él quien siempre llegaba a traerme puntual. En las actividades siempre mi abuelo; en las graduaciones ahí estaba. Mi abuelo fue mi todo: mi padre, mi maestro, mi guía, mi soporte, mi aliento y mi consuelo. Desde que tengo conciencia, hasta mi matrimonio, la figura principal de mi vida, fue “mi Abuelo”. Cuando me fui de luna de miel con mi esposo, él estuvo en el aeropuerto despidiéndose y “ordenándome” que disfrutara mi celebración.
Ya estando en Europa, presentí algo terrible, llamé a casa y me dijeron que no pasaba nada. Pregunté por mi abuelo y aclararon que estaba de viaje y en perfecto estado de salud. Por lo que, con algunas dudas hormigueando en mi pecho, seguí mi luna de miel.
Cuando regresamos, me pareció llegar a un mundo totalmente distinto al que dejamos. Mi abuelo no estaba, nadie de mi familia parecía saber donde se encontraba. Algunos rumores de vecinos decían que había muerto, que lo habían incinerado y desparramado sus cenizas en el mar. 
 Me encontré con aquel vacío y con aquella incertidumbre, de no saber nada de mi abuelo. En las primeras noches, antes de confirmar que había fallecido, soñaba con él. A veces imaginaba que tocaba mi puerta, y me decía “¡Osita!, ¡ya regresé!, ¡ábreme la puerta”! pero cuando la abría, me encontraba… ¡con la nada!
Así viví algunos meses. Mi esposo fue mi único asidero en esa sinrazón. Todos en mi familia fueron desapareciendo poco a poco de mi vida. Aún mi madre, cuando le preguntaba por mi abuelo, únicamente lloraba, y salía corriendo,… no me decía nada.
Con mi esposo investigamos y supimos el lugar y la hora en que mi abuelo murió, pero parecía que se olvidó de mí al final de su vida, ya que nadie me dio ningún recado o mensaje que me hubiese dejado.
 Nos llegaron rumores, que los bienes que por tantos años y con tantos sacrificios fueron ganados por mi protector, eran despilfarrados sin lástima por mis familiares.
Hace un par de días me hicieron una llamada telefónica. Era de parte del Licenciado Hidalgo, el notario de mi abuelo, hombre de su total confianza. Estaba agonizando, y le urgía verme. Cuando estuve frente a él, mudo e impotente, con sus manos moribundas me entregó este sobre y me señaló un jarrón… ─ ella sacó de sus bolsillos un papel doblado y me lo mostró, continuando su relato.
─… después que lo hizo, juntó sus manos hacia mí, en señal de pedirme perdón; pero hasta ese momento, yo no sabía que es lo que habría de perdonar. Para cuando lo supe, ya había muerto: Se fue con la culpa incrustada en el alma ─
─ Y ¿Qué es lo que pedía que le perdonaran? ─ le pregunté
─ Lea y saque sus propias conclusiones ─ me dijo, entregándome el sobre. Dicho esto, tomó ella misma su abrigo, se lo puso, y se dispuso a salir. En el umbral de la puerta se detuvo, giró y me miró de nuevo
─ No sé si le sirva, pero igual, quédese con la carta, a mí, únicamente me daría dolor; pero si no le sirve, hágame un favor, quémela y olvídese del asunto. … ¡Prométame que lo hará,… prométamelo! ─ me pidió vehemente. Yo levanté mi mano derecha y dije
─ ¡Se lo prometo! ─ 
Al reverso de la carta está mi número telefónico,… por cualquier cosa diciendo eso, abrió la puerta y se fue. Lo fuerte de la lluvia también se había ido, únicamente quedaba una llovizna suave y una brisa helada.
Abrí el sobre y encontré una carta. Las letras hechas a mano, eran difíciles de entender, parecían haber sido escritas con gran dificultad. Sus trazos temblorosos y el tamaño un poco irregular, me obligó a esforzarme en descifrar aquel pergamino.
Después de varios días de traducción, a continuación transcribo la carta con sus respectivas correcciones. Para que sea el lector, y no yo, el que saque las conclusiones que pidió la bella dama.


                                                    Despedida y testamento

                                                  Para Andrea Castilla

Hola “Osita”, te escribo esta carta en el umbral de mi partida. Es media noche y hace frío. Estoy en la cama de un hospital, en medio de un silencio de sepulcro; me auxilia una pequeña lámpara, y amenizan mis pensamientos el triste cantar de los grillos. 
Mientras mi temblorosa mano intenta esbozar esta despedida para Ti, debes estar al otro lado del mar, feliz y contenta. Celebrando el inicio de tu nueva vida, al lado de ese joven,… ¿Cómo se llama?... Fabricio. ¡Es un buen chico!... espero que siempre sea merecedor de Ti. 
Para cuando regreses y leas estas letras, Osita, sólo seré un recuerdo,… bueno y un jarrón con cenizas, que por cierto, te entregará a tu regreso, junto a esta carta, el licenciado Hidalgo. Tú sabes qué hacer con ellas. A mis casi noventa años, la muerte tiene prisa por llevarme, aunque quiera quedarme un poquito más. No vayas a culpar a nadie por no haberte avisado. Fue mi último deseo que incluso, no te dijeran nada de mi estado de salud cuando Tú llamaras, porque sé que lo presentirás. Lo hice por tres poderosas razones: la primera, porque echaría a perder tu luna de miel, de la que me hablaste emocionada, ¡con tanta ilusión! La segunda; prefiero que recuerdes aquel anciano feliz, risueño y juguetón, de tus bromas y mimos; y no al viejo decrépito, pálido y moribundo que soy ahora. Y también quiero llevar en mi retina, el recuerdo de tu risa fresca como el arroyo que baja de la montaña; de tu cariño franco y sincero, de tus atenciones alcahuetas y complacientes; y no llevar empapada mi alma de tu llanto, y clavado en mi impotencia tu dolor.
¡No vayas a llorar por mí Osita!, ¡no llores!; ¿Sabes?... la vida me enseñó muchas cosas, pero lo más importante lo aprendí de la muerte. ¿Recuerdas la “escapada” que me di hace un par de años?... Aquella en que regresé, y me encontré hundido en tus brazos, mientras me pedías, llorando, que aun no me fuera. En esos minutos que me fui, aprendí que estamos conectados con toda la humanidad, pero más estrechamente con los seres con quienes nos une el Amor. Aprendí que aunque al cuerpo lo den por muerto, nuestra alma sigue viviendo. Seguimos en el bregar de la vida, atados a ella por el dolor de nuestros amados y/o por alguna pena que nos llevamos; pero la paz de sus corazones, disuelve nuestras cadenas y regresamos a nuestro Hogar, desde donde estamos listos para regresar al mundo y seguir nuestra evolución. Y tú, Osita, eres el Ser que más amo en este mundo, y tu dolor sería una pena insoportable para mi alma.
 Aprovecho esta carta para aclararte algunas cosas que aun están “colgadas”, como te decía que dejáramos algunas preguntas tuyas, que yo no quería contestar en ese momento.
 Es cierto, nunca amé a tu abuela, pero me hinqué y le di gracias a Dios el haberla conocido; el día que tu madre te llevó a la casa, abrió unos pañales,… y te vi… ¡fue amor a primera vista!... ¡me enamoré de Ti desde esa vez y para siempre!…  y sé que fui ampliamente correspondido.
Un día, cuando eras una niña aún, me preguntaste porqué tu padre se había ido cuando naciste, yo guardé silencio. De adolescente, cuando este mendigaba migajas de tu amor, me pediste la razón por la cual no intentamos, con tu madre, detenerlo para que asumiera su responsabilidad de padre. También guardé silencio. Ahora, cuando mi barco de ida empieza a zarpar, te explico las razones: La libertad, Osita mía, es el respeto por los designios de Dios, es el dejar fluir su Voluntad. Cuando supe que tu progenitor se iba, entendí que tú habías nacido para estar conmigo; y yo para educarte. Por eso cuando tu madre se casó, no objetó que pasaras la mayor parte del tiempo junto a mí, al fin y al cabo vivíamos cerca. Si lo deteníamos bajo amenazas o presiones, tu progenitor se quedaba con su corazón lleno de frustración y rencor, y le habría arruinado la vida a tu mamá y a Ti. Mientras yo me hubiera muerto de soledad y tristeza. 
Ahora eres una joven alegre, optimista y profesional, con la felicidad que brinda, el recibir todo el amor que un viejo corazón es capaz de dar. Tu madre ha sido feliz todos estos años con Alberto; y yo he vivido, junto a Ti, un verdadero paraíso terrenal. Me muero en paz, y con toda esa dicha y felicidad, que me brindó tu compañía, dentro del alma. Además, tu padre culminó su carrera en el exterior, que era su meta al irse, y ahora es un ejecutivo exitoso. Nada de eso fuera posible si le torcemos el brazo al destino.

Por último, cuando mi conciencia se empieza a apagar, recuerdo que siempre te ha intrigado los “celos” que tienen de Ti todos tus primos, tíos, hermanos, y hasta tu propia madre. En una vez me confesaste que te sentías culpable de sus resentimientos. Que renunciabas a cualquier herencia que te dejara, para demostrarles tu verdadero y genuino Amor por mí. Pues no, nadie valorará mis bienes como Tú. Nadie sabrá hacer uso más sabio de ellos, que mi osita; así que este día le firmé al doctor Hidalgo mi última voluntad, acerca que todos, y enfatizo, todos mis bienes sean pasados a tu nombre. Yo sé que repartirás entre la familia con sabiduría y equilibrio. Te dejo ese encargo, conserva la mayor parte de todo, porque lo demás posiblemente no dure mucho en otras manos.
Te amo “Osita” y siempre te amaré.

                                                                         Tu Abuelo.

                                               Aclaración Necesaria

Creo que es justo hacerle al lector, la siguiente aclaración:
Aun sin estar seguro que la historia se publicaría, entablamos una bella amistad con Andrea. Ella nos mantuvo al tanto con el final de la historia.
Nos contó que las cenizas de su abuelo, las enterró bajo un árbol de conacaste; donde pasaron con su abuelo, siendo ella una niña, horas y horas leyendo poesía, fabulas, e historias de diversos escritores. Por otro lado, efectivamente todos los bienes de don Samuel, el abuelo de Andrea, se esfumaron en manos de sus familiares. Pero me insistió que no les guarda rencor por eso, al fin y al cabo, no le interesaban las propiedades de su protector. Lo que tardó en perdonarles, fue el haberle ocultado la verdad. Y aunque perdonó de corazón al Licenciado Hidalgo, se dice que en su oficina se escuchan gritos y ruidos, y pasan cosas extrañas alrededor del archivo donde ocultó, por varios años, la encomienda de don Samuel.

Tuvimos la oportunidad de conocer a Fabricio, el esposo de Andrea, y realmente es todo un caballero. Hacen una excelente pareja. Cuando me disponía enviar esta historia a la editorial recibí una llamada urgente de Andrea, en la que me cuenta que ha sucedido algo realmente sorprendente y misterioso: Samuelito, el hijo de ambos y con seis meses de edad, dijo sus primeras palabras a mamá: “Oshita”.
                                       
  Fin 

                                                                                     Jorge Tobar

miércoles, 8 de julio de 2015

POR LAS RAZONES CORRECTAS

Hay personas que dicen que ver mucha televisión es malo, pero lo malo depende de que veas. En tiempos donde muchos se derriten por ver Juegos de Trono (aún no he tenido la oportunidad de verlo) yo me encuentro atrapada por Mad Men que aunque no es nueva y ha tenido un éxito rotundo yo recién la descubrí. Para los que no la han visto aún se las recomiendo, les contaré un poco del contexto y algunos personajes antes de pasar al tema que me gustaría tratar en esta nota.

Mad Med se desarrolla en los años 60 y gira entorno al mundo de la Publicidad, tocando puntualmente casos ficticios o no de como se convirtieron en realidad las campañas de una serie de empresas en Estados Unidos. Era una época marcada por las diferencias de clases, discriminación racial, discriminación de género, entre otras. Un tiempo en el que ser mujer era mucho más complicado, donde querer destacar en un mundo de "hombres de negocios" era ser un bicho raro, donde tu máxima realización era la boda perfecta, ser la ama de casa perfecta con su familia perfecta. Uno de sus personajes principales es Don Draper quien es ese tipo de hombre que odias y amas al mismo tiempo durante toda la serie. Dentro de los personajes de mujeres que destacan están Peggy Olson y Joan Harris, la primera se abrió paso como escritora de publicidad a base de esfuerzo y la segunda es de ese tipo de mujeres que no podrían pasar desapercibidas aunque quisieran por su particular belleza, inteligencia y eficiencia, separada de su esposo y con un bebé, es una pieza fundamental para la agencia en sus inicios y cambios a lo largo de la serie. Mad Men me atrapó por el contexto, los personajes y las lecciones empresariales tan importantes que te deja.

El punto en cuestión es el capitulo número 10 de la quinta temporada titulado The Other Woman que acabo de terminar de ver, es decir no se que pasará en el siguiente capítulo, pero el punto es las Decisiones que tomamos y las razones por lo cual lo hacemos.

Este capítulo marca un antes y un después en la vida de Peggy y Joan. 

Peggy acaba de lograr salvar una cuenta que parecía perdida y como tal parte de su reconocimiento sería estar en París junto con el Gerente de Cuenta durante el desarrollo del comercial propuesto, sin embargo en un acto denigrante y ofensivo Don cierra dichas posibilidades al no reconocer su labor y decidiendo enviar al escritor inicialmente asignado a la cuenta, en su enojo al ser cuestionado Don le lanza billetes en la cara de Peggy quien soportó cosas similares a lo largo de las temporadas anteriores por el hecho de expresar su deseo de ser reconocida por trabajo bien hecho. Peggy quien en el pasado ha recibido ofertas de otras agencias ha decidido dejarlas pasar por lealtad a Don, pero en esta ocasión decide abandonar el barco en un buen momento para la compañía y acepta el puesto de Jefa de Escritores en la principal competencia de SCDP porque considera que es el momento de  crecer y tener nuevas experiencias. 

Joan como les comenté es una mujer muy bella (vestido rojo), y uno de los tomadores de decisión de Jaguar (cuenta de esos bellos autos que quieren conquistar), solicita expresamente que para dar su voto a favor quiere pasar una noche con Joan. El Gerente de Cuentas lleva el caso a los accionistas pues de no obtener dicha cuenta sería un año digamos malo en el que no se alcanzarían los valores necesarios para afrontar sus obligaciones bancarias, entre la espada y la pared deciden hacer una oferta económica para que Joan acepte el trato el cual es digamos rechazado aunque no tajantemente (el trato inicial era un bono equiparable a su sueldo anual, tentador cierto?), pero viene otra lección interesante un consejo del Director Financiero quien la aconseja a solicitar el 5% de las utilidades anuales y ser socia de la compañía con la que su esfuerzo de alguna forma se vería recompensado a lo largo de los años que esta exista, lo cual es una decisión lógica que al menos a mi ya me hace clic y que al igual de Joan aceptaría.

Ahora, después de todo este necesario preámbulo paso al punto de esta nota. Todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por alguna situación de este tipo (hombres y mujeres), hemos tenido como Peggy ya sea un trabajo retador donde tenemos que estar constantemente demostrando que tan buenos somos para lograr sobresalir, o ese jefe que nos descubrió y nos dio la oportunidad de crecer y que finalmente creemos que debemos lealtad por tal hecho, o hemos soportado desprecios y maltratos, también hemos tenido ofertas laborales que no hayamos aceptado por alguna razón (la principal para no moverse es el miedo a empezar de nuevo y la principar para hacerlo el dinero). También como Joan hemos tenido propuestas de acostones a cambio de dinero, ascensos, buenas calificaciones, mejores condiciones de vida, etc. Nuestro país y la vida en general está plagado de ejemplos de ese tipo.

No voy a pecar de moralista diciendo que usar su cuerpo para conseguir algo es indignante y que nunca lo haría. La realidad es que hasta ahora aunque he recibido propuestas de todo tipo puedo decir aliviada que no he tenido ninguna necesidad de aceptarlas y que si tengo sexo con alguien es porque yo quiero y tengo ganas. Sin embargo la historia pudo haber sido diferente para otros y por la razón que sea si aceptaron las propuestas espero que haya sido por las razones correctas pues una vez hecho el trato no podrás echarte para atrás y es una decisión que deberás afrontar siempre, y a veces el remedio resulta más caro que la enfermedad en muchos sentidos.Todos tomamos decisiones basados en lo que somos, en nuestra escala de valores, en los demonios que nos gobiernan, en las condiciones que nos tocó vivir, en las situaciones que vivimos a diario, en los momentos de locura maldita o divina. Pero también hay que ser sinceros y creo sin temor a equivocarme que nadie puede decir que no ha utilizado sus recursos (belleza física, simpatía, personalidad) para salir de un apuro, ya sea coqueteando o sonriendo sin llegar a más, por supuesto que si, yo lo he hecho muchas veces para pasar colas rápido, para que me den prorrogas, para que me atiendan después de la hora, quitarme multas, para que me expliquen algo que no se pero que me interesa, y sin fin de casos más. 

Respecto al tema laboral, recuerdo que allá por el 2006 (tenía 24 años) trabajaba como cajera en uno de los salones de belleza más grandes del país, era un trabajo extenuante, estudiaba y tenía mi hija, mi vida en casa de mis papas era un caos, eran momentos duros pero hubo un punto de inflexión y ese fue un insulto que recibí por parte de dueña de la empresa, no era el primero pero si el más duro porque subestimo algo que yo aprecio en demasía y es mi cerebro, lo que me llevó a decidir que no quería estar mucho más tiempo allí, no podía dejarlo de golpe pues tenía que pagar mi estudio y la manutención de mi hija pero comencé a buscar otra oportunidad hasta que un par de meses después lo conseguí y aunque tuve miedo simplemente pensé que nada podía ser peor que estar allí soportando que alguien me dijera que valgo menos que nada. Fue la mejor decisión que pude tomar pues esa nueva oportunidad significó abrirme a un mundo totalmente nuevo, de mucho aprendizaje, de viajes, excitante en muchos sentidos, donde por fin con el tiempo y mucho esfuerzo fui escalando posiciones durante seis años. El punto de esto es que no siempre tenemos el trabajo que deseamos, no siempre las cosas se mueven con la rapidez que quisiéramos, no siempre la gente aprecia lo que valemos, a veces encontramos dentro o fuera del trabajo personas que no nos dejan avanzar por miedo o envidia, a veces nos volvemos esclavos de nuestros miedos, a veces la sensación de seguridad y estabilidad puede más que la ambición y el deseo de algo que nos rete.

En cualquier caso es importante en primer lugar que tengamos la seguridad que Dios tiene el control de las cosas y que sus tiempos son perfectos, él nunca improvisa y tiene un plan para ti (aclaro tener fe no significa que no vas a hacer nada y le vas a dejar todo a Dios). Segundo que es claro que no existe una máquina del tiempo (al menos no a nuestro alcance) para regresar al pasado y cambiar algo que decidiste, así que estudia bien las variables, toma la mejor decisión que puedas, quédate con ella y no mires atrás, no hay nada más horrible que vivir arrepentido por tus decisiones y preso del "y si hubiera hecho esto y si no hubiera hecho lo otro", cúrate en salud y sigue adelante.

La vida es demasiado bella como para desperdiciarla lamentándote, para cerrar cito una frase de la canción No fue bueno pero fue lo Mejor de Enrique Bunbury para cerrar "Depende del cristal con el que miras, todo es horrible o terriblemente bello" https://www.youtube.com/watch?v=FzYESavqIWk 

NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...