Ya mi padre hace años cuando viajó a Costa Rica becado por el INCAE para un curso regresó enamorado del país por la gente, la cultura, la educación y la belleza de sus paisajes, desde entonces mi curiosidad por visitar ese país nació, y por motivos de trabajo estuve de visita en San José esta semana.
Después de un viaje por carretera que ciertamente a ratos fue incomodo y sobre todo cansado en ambas vías, me quedo con las personas que conocí en el trayecto, de diversas nacionalidades y personalidades, el trayecto de ida se demoró 5 horas más de lo que dice la publicidad, pero la persona que se ofreció a recogerme estaba allí pendiente de mi y esperando mi llegada, un gesto que me daba pie a pensar que los costarricenses se parecían en calidez a los salvadoreños.
Ya el hotel me pareció de lo más acogedor y el personal súper amable. Aunque llevaba una agenda bastante apretada, los que así quisieron se dieron el tiempo para atenderme y compartir conmigo un poco de su tiempo, lastimosamente no tenía más para ver a mis amigos de años que no conozco más que por teléfono o messenger, pero sin duda habrán más oportunidades de compartir tiempo con ellos.
La niña de la foto que ven aquí me robó más de una sonrisa, los que me conocen saben no soy aficionada a los niños, pero ella desde que me llegué a sentar junto a sus padres, comenzó a reírse conmigo y no me dejaba de ver, tan raro fue que al finalizar el evento y acercarme a ellos para saludarlos y pedirles su experiencia respecto al mismo, me dijeron que la nena era muy seria y nunca se reía con nadie pero que yo le había caído particularmente bien, si sale todo como espero, ellos serán parte de nuestra compañía y volveré a ver a esa hermosa nena de nuevo. Además de todos los que hicieron de anfitriones en mi visita: Vladi, Arianne, Claudio, Carlos, Miguel y Jorge.
Luego su comida sin duda, la sazón es muy parecida a la nuestra, probé su gallo pinto, el chifrijo, el casado, la silver y la tropical, los panes de Soda Tapia enormes y deliyumis. La preocupación por mantener activo el arte, que queda de manifiesto en los alrededores donde estaba ubicado el hotel donde me hospedaba según me comentaban estaban implementando la recuperación de casas para negocios y demás con conceptos culturales ya que en la zona todas las casas tienen muchos detalles coloniales y las han pintado algunas con colores llamativos sin que eso afecte los detalles arquitectónicos de la misma, hay al menos tres parques con esculturas y muy limpios, y dos museos de arte y un teatro, está como a 5 minutos del Cantón Tibás, lugar del que tuve la oportunidad de conocer a uno de sus ex-alcaldes municipales.
En Casa 927 todo es como muy ligado al arte, empezando por la dueña una mujer que ronda los 45 años muy guapa con el cabello todo cano que la hace ver muy exótica y elegante, es una casa como les comentaba antigua que ha sido restaurada, al fondo de ella está el café donde la comida es muy rica y el ambiente no se queda atrás, música agradable, pinturas enérgicas atrás de cada mesa, en el resto de cuartos de la casa hay una exposición de varios artesanos ticos, que exponen y ponen a la venta sus productos a un precio muy razonable, tomando en cuenta que en Costa Rica la vida es más cara que en el resto de Centroamérica, seguido por El Salvador. Estando allí quería comprármelo todo, pero desde inteligencia financiera decidí comprarme únicamente un collar elaborado con semillas de melón tejido con lana, precioso que si me lo busco aquí o en una tienda convencional el precio era el triple, se lo compré al señor que ven en la foto, trabajan todo reutilizando frutas o desechos de las mismas. Collares hechos con semillas de melón, sandía, dijes y anillos con formas de rosas elaborados con cascara de naranja, pulseras de trozos de plátano, TODO simplemente bello.
Los artesanos se benefician de tener un lugar donde exponer sus productos a un precio razonable, y con un flujo de nacionales y turistas con capacidad adquisitiva, que gustan de este tipo de artículos, y la dueña del lugar a darle vida a este concepto tan único y duplicable, este se convierte para mi en un proyecto de mediano plazo para hacerlo realidad en El Salvador.
Sin duda alguna en un breve respiro por algunas calles de San José, Santa Ana, Tibás, San Pedro y Guadalupe lograron atraerme, me vine con el deseo enorme de regresar, y darme unas merecidas vacaciones por lugares como Guanacaste, Puntarenas, Heredia y muchosssssss más, porque eso si este país tiene un inventario turístico enorme por visitar. PURA VIDA......
Bonita nota y bonitas fotos. Te felicito. Siempre es bueno conocer nuevas culturas y personas. Me alegra mucho que hayas disfrutado el viaje Arely. Un besote grandote.
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