sábado, 16 de abril de 2011

EL PAIS DE LOS AGUANTADORES

Ese día empezaba un poco diferente, cargado de temas políticos, un amigo colgó una nota muy inspiradora que hablaba que independientemente de quien esté en el poder, los ciudadanos tenemos en nuestras manos la opción de quejarnos o trabajar para hacer de nuestra patria un lugar mejor. Por la noche como no es nada habitual mi madre había comprado el periodico y me dispuse a leerlo y en uno de sus editoriales estaba uno que me llamó mucho la atención EL PAIS DE LOS AGUANTADORES del señor Luis Fernández Cuervo, busquenlo se los recomiendo y sus primeras líneas eran las siguientes como contando una fábula:

Este era un país del planeta de nunca jamás. Un pequeño país de gente amable, sonriente u sufrida. Curtida en toda clase de desastres naturales: explosiones volcánicas, terremotos, deslaves y derrumbes de laderas, inundaciones y de vez en cuando, algún que otro huracán. Pero esa gente aguantaba, volvía a levantar lo caido, rehacer lo deshecho y sonreía, porque era alegre y animosa. Al leerlo dije que lindo, porque realmente es así, el salvadoreño es fuerte, alegre, trabajador. Pero a medida avance con la lectura, esta  me dolía cada vez más, porque realmente nos hemos perdido tanto a nosotros mismos, nuestros valores, nuestra fuerza, nuestra identidad.

En América Latina, y específicamente en mi país la memoria es muy corta y la historia parece no interesarle a nadie más que a los historiadores, vivimos tan angustiados por el día a día, que nos invadió la indiferencia. Para colmo nuestros medios de comunicación se preocupan por darle énfasis a las notas negras, olvidando las positivas, esa fue una de las razones por las que el nombre de mi blog es lo que te hace feliz, porque para mi es mejor ver el vaso medio lleno que verlo medio vacío.

En estos momentos no la estamos pasando del todo bien y lo que muchos temíamos que pasaría al entrar el gobierno actual a la presidencia está pasando, sin embargo no puedo reclamar porque ni siquiera fui a votar, yo no hice la diferencia. Honestamente creo que la otra opción tampoco era buena y las masas de pobres cansados de la corrupción y el favoritismo se hicieron sentir, la clase media esperaba realmente un cambio (que al final llegó pero no como se esperaba, porque buena parte de la clase media está pasando a la pobreza). Discursos muy bonitos, intolerancia al ser cuestionados por sus decisiones, y lavarse las manos diciendo que ya ellos recibieron un país en quiebra es lo único que escuchamos desde hace casi dos años, mientras la violencia está llevandose a la tumba a más de 15 personas al día, la canasta básica aumenta ta diario, y las decisiones administrativas siguen causando cierres de empresas por consecuencia despidos masivos.

 Ahora bien, el punto es que hacemos nosotros para cambiar la realidad que ahora vivimos, en lugar de volvernos apaticos e indiferentes, debemos ser proactivos, hay mucha gente que necesita ayuda y no simplemente económica, no creamos que necesitamos que nos sobren miles de dólares en nuestro presupuesto para hacer nuestra parte, hay muchos hogares, fundaciones, organizaciones que necesitan colaboradores a tiempo parcial, por horas, no importa el tiempo que tú tengas pon tu granito de arena, ayudar es tan satisfactorio, te libera de cargas, te hace sentir lleno el hecho de saber que haces para otro que su día sea mejor. Deberíamos prácticarlo regularmente, algo así como una cadena de favores.

Toma parte de la vida política, estamos en un momento crucial hay prácticamente dos partidos mayoritarios y una bola de vendidos color naranja que harán lo que la mejor oferta les diga, qué pasó con los partidos minoritarios que hacían el equilibrio, están a punto de desaparecer con las reformas electorales,  ellos necesitan apoyo para renacer, haz la diferencia. Este país necesita gente buena, inteligente y honesta que guíe esos barcos.

No permitas más abusos, cánsate de ver muertos todos los días en las noticias, informate de lo que pasa, y que puedes hacer para remediarlo, no esperes que otros elijan tu futuro, tú eres un ser humano que merece respeto, tienes una familia a la cual heredarle un mejor El Salvador, que sea más que una bella sonrisa al mundo. 

Siempre he pensado que lo tenemos todo, un país hermoso bendecido geográficamente,  gente con un corazón enorme, fuerza, valor y coraje. No estamos pérdidos, talvez un poco anestesiados para evitar sentir tanto dolor, pero es en estos momentos que debemos surgir más grandes que nunca. Yo soy parte de esa generación que hará cambios reales, no tengo la menor duda, que esperas para despertar de la pesadilla y soñar un El Salvador éxitoso, tan pequeño en territorio pero tan grande en logros. Yo lo siento con todo mi corazón, porque soy una orgullosa salvadoreña.

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