Muy buenas noches, muchísimo tiempo alejada de este placer que me da escribir. Ciertamente han sido semanas de mucho estrés pero también llenos de muchas satisfacciones.
Como ya les he comentado en anteriores post, para mí el trabajo que tengo es más que un trabajo, por todo lo que me brinda. Una de las cosas más enriquecedoras ciertamente es relacionarme con mucha gente aquí y en muchos países, conocer nueva gente y culturas, etc.
Ayer al finalizar pasadas las 8:00 p.m. una reunión de un proyecto que estamos montando, hacíamos un recuento de la aventura que ha significado estos últimos dos meses, de el aprendizaje tan grande que hemos tenido, de lo felices y agradecidas que estamos con Dios por la oportunidad de estar en el proyecto, de haber puesto específicamente esas ideas en la mente de un colega, de haberme vendido tan bien esa idea y de quererla por mi parte transmitir a ellos y pues lógico que también ellos aceptaran el reto casi sin ponerme objeción.
Al inicio del proyecto, yo decía Dios como hacer para que esta mezcla de caracteres tan fuertes salga adelante sin que exista problema alguno, y desde hace unos días me di cuenta que nosotros como individuos aunque no queramos aceptarlo emitimos juicios internos de lo que x o y persona es. Normalmente esto guiado por las percepciones, de ellas muchas veces dependen nuestras actitudes con terceros después de primer encuentro. Final y felizmente estamos a un pasito más de concluir la primera fase del proyecto, y no hay caídos en combate, ni recuento de daños.
Debo aceptar que esta misma semana hablando con un amigo, al que quiero mucho, después de una larga conversación, me di cuenta que yo aunque me creo más buena que el pan, también peco en ocasiones de mala, criticona y he juzgado por mi ego a un tercero sin saber el trasfondo, lo que hay más allá, lo que no se muestra al público. Arely Calderón la que defiende hasta a los villanos de la historia, por los que siente fascinación, en los que cree que tuvieron una razón para sus acciones que aunque no comparta por valores al 100% considero que fueron validas en el contexto que vivieron, en resumen estaba juzgando feo a otra persona. La razón de esto es que somos diferentes y a veces lo que no conoces o comprendes te parece mal.
Los humanos por lo general tendemos a sentirnos más seguros con personas de características similares a las nuestras, nos sentimos cómodos porque hablamos de igual a igual. Pero que sucede cuando hay un tercero que se mezcla en nuestro entorno, al cual admiras porque probablemente este un escalón arriba o bien posea una cualidad que tú no has desarrollado aún, pero que sin duda quieres y estás dispuesto a obtener, con el cual sientes la necesidad de competir (esto creo como un acto instintivo muy básico) el camino no es fácil pues inicia un reto que te impulsa a crecer, a esforzarte más a llegar donde no éstas.
Ciertamente las diferencias nos hacen seres únicos, yo siempre me he considerado un mundo aparte y de hecho sé que soy un mezcla muy peculiar de mujer, lo que me hace sentir especial, y no solo me lo creo yo, me lo dice mucha gente y realmente agradezco el cariño que ellos me muestran. La semana anterior fue mi cumple, y de verdad vi entre tantas felicitaciones (que tomé el tiempo leer y de contestar una a una, porque considero que tales muestras de cariño merecen mi atención) habían un par que realmente me hicieron sentir genial, admirada, súper valorada, es una sensación estupenda, el que diga que eso le disgusta está mintiendo.
De igual forma que adoro ser alguien único, me encanta que existan personas con otras características diferentes a las mías, que sean complementarias y compatibles a la vez. En cualquier ámbito cuando logras lo anterior y le agregas un objetivo común por el cual luchar, y el contexto correcto, no hay nada que te pueda detener hasta que lo logras, ese es trabajo en equipo. Y este ejercicio que he vivido estos últimos meses me ha enseñado muchísimo a ser tolerante, a expresarme sin miedo, a aportar mis ideas, a respetar las ideas de otros, a asumir más responsabilidades. Me siento muy feliz, y como me decía mi amigo hoy, las lágrimas que pude haber derramado en el proceso van a tener frutos, de eso estoy segura.
Dios tiene un propósito para la vida de cada uno de nosotros, por eso nos creo únicos. Debemos aprender a querernos, a respetarnos, y a apreciar aquellas cosas que hacen diferentes a los otros, a aceptar los retos con la cabeza en alto y los h.... bien puestos. Los quiero, Bendiciones...............
Qué bonita nota! COn los H.. bien puestos!!! Super, si pues Arely las diferencias son las que nos nutren y los paradigmas que los adultos que nos educaron nos impusieron cuando eramos niños hacen que miremos mal a otros (o pensemos mal de e ...llos) de manera inconciente. Sin embargo como tú bien has hecho, tomar conciencia de ello ayuda muchisimo, entender que detrás de cada cascarón hay un ser humano complejo que se merece respeto. Bonita nota y un fuerte abrazooo!!!
ResponderEliminar