Erase una vez hace cinco años un loco en busca de jugadores para sumar a las filas del futbol césped, comenzó una travesía entre manglares, islas y otros lugares recónditos de un pequeño país llamado El Salvador vio jugando a un grupo de muchachos a la orilla del mar, y pensó ellos tienen talento porqué no seducirlos para jugar con él. Envió a un Vendedor de sueños y llamó a doce de ellos para proponerles crear una nueva disciplina en el futbol del país y luchar por el azul y blanco de su bandera, únicamente por amor a ella.
Los valientes Pescadores de Sueños creen que su patria es grande como su corazón y que es posible hacer cualquier cosa que se propongan. El camino no fue fácil, tenían muy poco tiempo para prepararse pero se tenían fe, no les importaba salir a las cinco de la mañana de sus casas, atravesar un recorrido de dos horas en lancha y dos más en autobús para llegar a la Costa del Sol a entrenar en una cancha improvisada con palos de coco. Y su primera prueba llegó, aquellos llenos de nerviosismo juegan su primer partido, los resultados fueron deprimentes todas derrotas a manos de equipos con más experiencia. Para cualquiera ese resultado hubiera sido suficiente para regresar a casa derrotados sin ánimos de volver a jugar, pero ese no era el caso de estos guerreros que aprendieron las lecciones que dan las batallas perdidas y decidieron regresar el año siguiente.
Durante un año vivieron en su realidad, muchos sin saber leer ni escribir, ganándose la vida pescando o alimentando gallinas, viviendo en casas improvisadas con una familia que alimentar, mientras llegaba su próximo reto. Llegó el año 2008 y con un poco más de preparación lograron ganar un partido colándose por primera vez a un mundial que se jugaría en Marsella. Pusieron esa garra que caracteriza al pueblo salvadoreño pero la falta de experiencia, preparación y recursos ante equipos con una gran trayectoria les pasaban factura de nuevo, pero no bajaron la cabeza, volvieron a tomar nota y regresaban al pulgarcito con más lecciones aprendidas.
Su entrenador un gran señor, inteligente y táctico, estudia y reorganiza al grupo para la siguiente batalla. Primera fase y esos doce guerreros entregaban a su patria el primer trofeo de campeones de Concacaf, premios individuales de mejor portero y mejor goleador, su afición que los apoyó de principio a fin los recibió como en ocasiones anteriores con los brazos abiertos. Segunda cita del año Dubai 2009 (aquel escenario que ya había visto coronarse como campeón mundial de tiro con arco al gran Jorge Jiménez), allí la historia no cambió mucho de los años anteriores, las manos regresaron llenas de derrotas en el marcador de los partidos, pero la diferencia era una meta clara para el próximo año ganar un partido en el mundial.
2010 los pescadores de sueños ya con más experiencia aunque sin recibir aún apoyo federativo logran el subcampeonato en fase clasificatoria y terminaban con los ojos puestos en su tercer mundial.
Septiembre 2011, ya rumbo a Italia aseguraron a todos que volverían con partidos ganados, afuera no daban nada por ellos, los llamaban los pobres pescadores, los que apenas lograban proporcionar alimento a sus familias con su oficio pues no recibían un salario por ser seleccionados, únicamente los viáticos para los viajes a las eliminatorias y al mundial. Pero ellos armados con la garra cuscatleca, la sangre azul y blanco corriendo por sus venas, humildad y mucho coraje emprendieron su viaje a Rávena.
Su primer partido fue nefasto es recibido por un ex-subcampeón Portugal y barrido con 11 goles por 2 del equipo nacional. El abultado marcador trajo a la memoria aquel Mundial ´82 y el histórico record 10-1 que aún ostentamos como la selección más goleada. Como siempre se llenaron de valor para enfrentar los partidos siguientes, lejos de desanimarlos los llenó de orgullo y se propusieron ganar el siguiente partido a toda costa. Con la afición jugando un papel importante, esa afición que se hizo sentir en Marsella y en Dubai, ahora se hacía llegar de diferentes ciudades de Italia para apoyar a la Selecta de sus amores. Omán su primera víctima, la selección comenzaba a hacer historia ganando su primer partido, lo que encendió las luces de algunos periodistas, algunos de ellos que ya habían escrito sus reportes dando a El Salvador como eliminado tuvieron que reescribir sus guiones, en el camino a la siguiente ronda quedaba aún Argentina a quien doblegaría a base de buen futbol.
En El Salvador la alegría desbordaba habían ganado un histórico segundo partido y estaban por primera vez en cuartos de final, de inmediato se hicieron rodar frases como ahora Pupusa mata Pizza ya enfocándonos en la siguiente fase. Con el corazón lleno de esperanzas llegaba un partido clave, el que los haría ser nombrados el Equipo revelación, el duelo con la anfitriona con el apoyo de su afición, jugando como local.
Pero nuevamente se entonaba el Saludemos la Patria Orgullosos…se escuchó en Ravena cantado a todo pulmón por aquella afición que cuando se entrega es la mejor del mundo, con pancartas, camisas oficiales, saludaban a sus representantes, parecían entregarles a aquellos doce jugadores parte de su energía para enfrentarse a los gladiadores italianos. Iniciaba el partido que debo decir fue vibrante de principio a fin, con un arbitraje localista que daba a ratos impresiones de favorecer a Italia, pero con un Tin Ruiz magistral como capitán y un Velásquez pletórico la selección cuscatleca realizó una hazaña EL RAVENNAZO, dejando sin opciones al anfitrión que se despedía con lágrimas en los ojos y solicitando pruebas de dopaje para El Salvador.
Las cámaras y los periodistas de varios países persiguen a Velásquez, apodado el Romario salvadoreño y con toda la humildad que les caracteriza dedica el triunfo a Dios, a su familia y a la noble afición que los ha apoyado, entre los canticos desde la grada que gritan El Salvador, El Salvador; este con una típica despedida salvadoreña diciendo SALÚ frente a las cámaras, ese SALÚ que dio la vuelta por el mundo. En El Salvador las redes sociales se inundaban en mensajes en apoyo a esos pescadores de sueños, que debían pensar ahora en Rusia.
Sería posible lograr llegar a la Final? Si habían logrado llegar hasta allí cualquier cosa era posible, y realmente todos en nuestro corazón lo creíamos posible, pero el partido final fue una verdadera batalla para la cual no bastó con el corazón, la técnica ante una selección más rodada nos paso la factura, con la afición gritando en las gradas Si Se Puede, Si se Puede aún con el marcador en contra, finalizaba el partido 7-3 pero todos con la frente en alto por los méritos alcanzados, orgullosos de haber dejado todo en la cancha se despidieron así entre gestos de cariño de propios y extraños.
Mañana se juega la opción del tercer lugar contra Portugal un eterno verdugo de la azul y blanco, a estas alturas el resultado es lo de menos, todos nos sentimos triunfadores por lo que se ha logrado, tremendamente representados por esos 12 luchadores, guerreros, pescadores de sueños.
Pero hay que escribirle un final a esta historia y porqué no soñar con que en el siguiente mundial podamos estar en la final, y en el siguiente levantando el trofeo de campeones como anfitriones en las bellas playas de El Salvador, probablemente derrotando en la final a una cinco veces campeona Brasil. Este sueño puede hacerse realidad, yo creo que sí, si en cinco años se logró llegar a una semifinal, con todas las limitaciones que esta selección afronta (presupuesto, infraestructura, etc.) limitaciones que en definitiva no están en su ser porque a ellos les corre sangre azul y blanco por las venas, tienen la mente limpia de complejos, y el corazón, los pulmones más un par de eggs más grandes de lo normal.
Selecta playera, simplemente gracias por el esfuerzo y la pasión que ponen en cada partido. !!!!!!!!!!!! Aficionada al fútbol y especial amante de este mi El Salvador.
estos pescadores han hecho llorar y gozar a toda una nación!!!! como dice la canción pescadores de triunfos =D
ResponderEliminarselectaaaaplayeeera
esto todavía no termina y como bien dices, todavía hay mucho que escribir =D