miércoles, 26 de agosto de 2015

POR AQUELLOS QUE PERDIMOS


Hoy por la mañana pasé por casualidad frente la casa de un conocido al cual le tenía mucho cariño, no puedo decir que era mi amigo porque no es cierto, pero ese instante me hizo extrañarle. Miguel Ángel era de esas almas que nunca encontraron su lugar en este mundo, de esas personas valiosas que perdieron el rumbo en algún punto y aún por muchos intentos de regresar siempre volvía a tocar fondo, era un joven artista reprimido y una persona brillante cuando estaba lúcido, él fue una de esas personas que llegan a tu vida y de alguna forma te tocan el corazón aunque no estén allí de forma permanente ni constante, no sé si logro explicar mi idea, pero cuando pasé esta mañana por su casa solo pude pensar en la falta que me hacía que llegara a veces a mi casa y habláramos de todo y de nada y no puedo contener unas lágrimas al recordar que ya no está entre nosotros, pero que de alguna forma Dios lo mandó para mi o yo para él. Esta nota es honor de aquellas personas que se cruzaron en mi camino y que ahora ya no están.

Haciendo un ejercicio en mi memoria, creo que hay varios casos de éstos, pero creo que hay cinco más que me han impactado mucho.

El primero es el Mayra, una compañera del colegio que falleció de Cáncer. Ella era en el colegio una chica temperamental, pero muy lista y activa, entregada a conseguir objetivos, ella fue novia casi todo el bachillerato de Mario otro de mis amigos de aquella época, al salir del colegio se casaron y tuvieron un hijo, como siempre pasa en el colegio después que salís los extrañas a ellos y el colegio, pero con el tiempo las vidas toman diferentes caminos y les perdés la pista, fue lo que precisamente me pasó con ellos. No recuerdo ni siquiera el año en el que sucedió pero nos avisaron que Mayra estaba en el hospital y que era muy probable que no lo superara, llegamos con mis otras dos mejores amigas del colegio (a las cuales también hacía ratos que no veía) y la imagen fue dolorosa y muy contrastante, de ella en esa cama a aquella chica que parecía un torbellino de toda la energía que tenía, también fue muy doloroso ver a Mario devastado.

El segundo caso fue Marvin, le decíamos El Pata de cariño en el colegio, era uno de esos compañeros que aunque no eran del todo malo en el estudio tampoco era su principal virtud. Era muy bueno en el fútbol, en un tiempo seleccionado del colegio junto con otros de mis compañeros (era una generación muy especial a decir verdad), él era de esos compañeros que siempre te hacen reír, que hacen relajo, de esos que siempre recordás, a Marvin lo mataron en la colonia donde vivía por error, en esos entonces hagan de cuenta casi diez años ya el tema de maras era complicado en las colonias más populosas de Apopa donde vivíamos por aquellos años. Ni siquiera pude estar en el entierro, me di cuenta varios días después :( 

El tercero sería para seguir quizás el orden cronológico Mario, era un señor que pertenecía al equipo de ventas de la empresa donde yo trabajaba anteriormente, era un tipazo, calidad de ser humano. A él a causa de unos dolores que confundieron con úlceras por un tiempo le detectaron cáncer en el estómago, visitó otros especialistas aquí y fuera del país y el diagnóstico era el mismo, ya estaba demasiado avanzado para poder hacer algo, fui testigo de la lucha de otras personas del equipo de venta que buscaron alternativas en otro tipo de medicinas alternativas la cura pero todo fue en vano. Mario falleció aproximadamente un mes de detectado el cáncer. Fue duro porque era parte del equipo y más que compañero de trabajo.

El cuarto que quizá fue el que me causó más shock porque me enteré por redes sociales fue Mauricio el Taco, él era uno de los chicos más codiciados en mi época de colegio, de esos por los que además de amor al deporte (como siempre lo he tenido) uno iba a darse el taco de ojo a los partidos, literalmente. Le decían Taco porque su familia tenía una taquería, a la cual íbamos frecuentemente con mi familia y por supuesto yo que era una adolescente escuálida solo me quedaba verlo y disfrutar el paisaje jajaja. Ya adulta recuerdo habérmelo encontrado y conversado con él largo rato (obvio yo ya no era escuálida ni invisible) y él seguía igual o más guapo. Fue súper impactante ver la noticia que lo habían matado junto al mecánico que iba con él por robarles el carro que iban a mostrar y el dinero que llevaban.

Y el último también murió a manos de la violencia, Walter era uno de los colaboradores que trabajaban en la empresa donde actualmente laboro, prácticamente lo emboscaron y asesinaron a sangre fría mientras se dirigía a trabajar. El último recuerdo que tengo de él fue que salimos en jetski a hacer unas diligencias a las islas aledañas y ya casi de regreso nos quedamos varados en medio de la nada en la Bahía, sin señal telefónica y esperando que apareciera alguien que nos auxiliara, estuvimos cerca de una hora, su compañía y sus consejos permitieron que no entrará en estrés por estar allí pues el agua no es mi elemento definitivamente, luego fuimos a almorzar a un lugar sencillo pero hermoso que hay por allí y recuerdo que me dijo Lic. uno tiene que aprender a gozar de estos momentos de la vida, uno tiene que darse respiros de cuando en cuando para apreciar la vida y no volverse loco, apagué el celular y relájese. Recuerdo que tuve que ser muy fuerte e inquebrantable el camino al trabajo pues estaba en casa cuando me avisaron, al tratar de consolar al equipo de trabajo, de hablar con su familia, las autoridades, etc. Fue un golpe duro para todos nosotros, inclusive para mi que apenas tenía dos años de conocerlo, la mayoría de sus compañeros lo conocían de toda la vida. Fue el primer entierro al que todo el equipo de trabajo asistía, es el primero que nos dejó :( 

Quizás esto ha sido un proceso de catarsis para mi en estos momentos, no lo sé, pero cuando llega hay que hacerle caso. Quizás simplemente sea mi forma de decirles adiós porque no soy buena en las despedidas, no soy buena mostrando mis sentimientos de dolor en público. La gente usualmente me ve reír (la mayor parte del tiempo) o verme llorar de enojo, pero muy pocas veces me ven llorar de tristeza o de dolor, creo que casi nunca, ese es un momento que generalmente reservo para mí sola.

A lo mejor sea mi manera de decirles a ustedes que valoremos la vida, la gente que Dios a puesto en nuestro camino, a nuestra familia, ellos pueden no estar en el momento menos pensado.

Les dejo esta canción de Cold Play que me encanta y tiene un mensaje lindo.  Fix You - Cold Play

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