viernes, 29 de enero de 2016

AL ESTILO MR. DARCY O NOAH


He escuchado desde hace mucho tiempo que la culpa de que nosotras las mujeres creamos en el amor mágico y en los príncipes azules es culpa de Disney.

Sin embargo no solo Disney nos vende estereotipos, también lo hacen las miles de comedias románticas en las que nos presentan diferentes versiones de hombres que nos derriten, aderezadas con un final calculado donde él o ella rompen orgullos, barreras y más retos para estar juntos. 

Espero que no me mal entiendan, no estoy amargada, ni odio el amor y sus representaciones, simplemente estoy destacando el punto que muchas veces no encontramos lo que buscamos porque esperamos que nuestros Adonis sean capaces de realizar semejantes hazañas.

En esta nota pongo de ejemplo a dos de mis personajes favoritos de películas, de los cuales me enamoro cada vez veo la peli, ambos con personalidades diferentes y ubicados en épocas diferentes.

El primero es Mr. Darcy, personaje del libro de Jane Austen - Orgullo y Prejuicio, representado en la película por el hermoso Matthew MacFadyen. El segundo es Noah Calhoun, personaje del libro de Nicholas Sparks - The Notebook, representado por mi galán favorito Ryan Gosling.

Todas en algún momento de nuestra vida nos hemos topado con un Mr. Darcy cauteloso, comedido, respetuoso, orgulloso y obstinado, de esos que siempre son correctos, incapaces de faltar a sus buenas costumbres y formas, que deciden dar el paso hasta que están totalmente seguros que no hay probabilidades de fallo ni pena, esperando hasta que casi literalmente el amor se les escapa de las manos (porque han tardado tanto en decidirse que ya conocimos a alguien más o decidimos que serán los mejores amigos). 

Hace bastante tiempo uno de mis amigos me dijo que yo no podría estar jamás con un Mr. Darcy porque moriría de aburrimiento, pero saben, a pesar de eso estos hombres caballerosos y comedidos tienen cierto atractivo para mi, estos son de los que te enamoran poco a poco, sin embargo hacerse esperar tanto no siempre es una buena fórmula.

Por otro lado también encontramos a los Noah, esos hombres que son como un torbellino de energía y personalidad, de esos que notas quieras o no porque son fuertes, apasionados, directos, atrevidos, de esos que entran a tu sistema lo desbloquean y no te das ni cuenta, de esos que te desarman con una sonrisa, esos a los que no puedes decirles que no.

Para mi estos encajan con los Chicos Malos, los que creemos que podemos apartar del mal camino, hacerlos que se enamoren de nosotras y que eventualmente se dejarán domesticar. No digo que esto no se pueda hacer, pero no es sano pensar que cada Noah que llega a nuestra vida necesita ser salvado y que en nosotras está la redención a su larga vida de pecado.

Para mí los amores perfectos y eternos no existen (están haciendo caras y diciendo que no sé de lo que habló porque ustedes si lo encontraron o conocen a alguien que si lo hizo).  Para mí existen personas que llegan a nuestras vidas, nos la hacen placentera, comparten con nosotros nuestros retos y alegrías, son capaces de complementarnos en muchos aspectos, aquellos con los cuales se puede convivir y aspirar a ser felices.

Todas tenemos un poco de Elizabeth y de Allie. Un poco testarudas, rudas, prejuiciosas, orgullosas, dulces, apasionadas, curiosas y únicas. En tal sentido nos guste o no aceptarlo, queremos que en nuestro camino nos acompañe con contrato o sin el, viviendo en familia o no, a una persona que nos acepte como y por lo que somos.

No somos princesas de Disney, y como bien dice Sabina "No vistamos de azul a un príncipe gris" solo por el miedo de estar solas, cada una sabe lo que necesita y quiere para su vida, tenemos derecho a enamorarnos con locura o con recato, pero cuando lo hagamos disfrutemos sin ataduras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

NUESTRA CELDA EN EL HOYO

Ayer en la tarde mi hija me insistió que viéramos la película El Hoyo, no muy convencida porque leía gente que decía que era horrible pues m...