Amigo tengo que
contarte el enorme problema en el que estoy metido, mi novia está embarazada y hemos
decidido que lo mejor es que aborte, vos sabes que ella es modelo y en este
momento sería echar a perder su carrera y yo, pues yo no puedo decepcionar a
mis padres.
La verdad es una
decisión difícil, pero yo te aconsejaría que no lo hicieras. Te voy a contar un
secreto, hace un año y medio salía con una chica, nada tan serio como para
decir que era mi novia, en una de esas noches quedó embarazada y por obvias
razones decidimos que abortara, lo que pasó después es digno de un cuento de
terror.
Como una semana
después que ya el bebé había sido extraído del cuerpo de ella, llegué a casa en
mi motocicleta, la dejé en la cochera como siempre era cerca de las 11 de la
noche, tomé una ducha y al salir encendí la tele y me dispuse a verla, mientras
pasaba los canales sentí un escalofrío y escuché que alguien tocaba el portón
de la cochera, me asomé a la ventana y no había nadie, supuse que había sido algún
trasnochador que pasó. Unos minutos después nuevamente tocaron la puerta con
más fuerza de inmediato vi y no había nada, ya me sentía muy inquieto tenía
como un presentimiento una sensación extraña, tocaron nuevamente pero esta vez
acompañado de un llanto como un gemido que me erizó la piel, tenía mucho miedo
de abrir las ventanas y ver, finalmente lo hice y fuera estaba un niño sin
camisa y descalzo, parecía tener unos 10 años y me recordó a mí a esa edad,
cuando salí el niño no estaba, abrí el portón para buscarlo cuando apareció de
la nada un perro negro a cada lado con ojos rojos llenos de ira, y en el centro
frente a mi nuevamente el niño pero ya no era el niño angelical, tenía una
mueca macabra y los ojos como fuego, mi corazón latía a mil por hora y traté de
moverme pero no pude, el niño se acercó a mí, me tomó la mano y me preguntó si
sabía quién era él, yo moví la cabeza en señal de un no, y respondió soy aquel
que has decidido destruir y estoy aquí para recordarte que hiciste algo muy
malo, tu y ella están condenados a partir de ese día, podrías haber sido muy
feliz conmigo, pero ahora en lugar de risas tendrás tristeza al recordarme, al
recordar ese llanto que escuchaste cuando saliste, al recordar mi imagen, al
recordarme aquí frente a ti, serás desdichado por siempre pues nunca volverás a
tener la oportunidad de ser padre jajajaja, adiós Padre.
Y desapareció,
mi vida nunca ha sido la misma desde ese día, su recuerdo me persigue aún
después de los años.
* Este cuento lo escribí allá por el 2011 para enviarlo a un concurso de cuentos de terror, no gané nada más que la experiencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario