Buenas noches, esta mañana vi en una de las páginas a las que estoy suscrita una nota de una chica salvadoreña que vive en el exterior, decía que frecuentemente cuando ella mencionaba su nacionalidad la gente preguntaba acerca de las cosas negativas de nuestro país, que si las maras y la economía, etc. lo cual le desesperaba pues para un salvadoreño no hay nada que le alegre más que hablar de lo hermoso de su país, de su gente y lo mucho que se extraña estando fuera. Prueba de ello son los estadios llenos en los partidos de selección salvadoreña en Estados Unidos, esos que cantan a todo pulmón con lágrimas en los ojos el Himno, con su camiseta azul y blanco, y créanme que no es porqué el fútbol les apasione es por la necesidad de apoyar a aquel que está representando los colores de su bandera, de su patria, esa que dejó hace años, no hay afición como la salvadoreña en todo el mundo.
Lo que ella comentaba es muy cierto, cuando uno trabaja y se comunica con gente de otros países se da cuenta que la idea que tienen del nuestro es todo lo contrario a lo que nosotros quisiéramos mostrar, y es hasta que algún extranjero nos visita es que se da cuenta de la belleza natural y calor de su gente.
Yo he salido fuera de mi país en varias ocasiones, pero solo una vez hace años antes inclusive de tener a mi hija viví por un mes en la vecina República de Guatemala, y siendo honestos el país es lindo pero no hay nada como el calor del salvadoreño (yo aun con mi personalidad no logré hacer amistad con nadie en un mes completo, para mi increíble), ni comida es parecida a la nuestra, ese mes para mi fue eterno sin probar las deliciosas pupusas.
Y es que es así, la comida típica creo como en cualquier otro país son de las cosas que definen la identidad de un país y aquí todo es tan rico que creo que es el motivo de que estemos algo pasaditos de peso. Para los extranjeros que leen el blog les comento un par de nuestros platillos típicos acompañados de su respectiva imagen para que tengan una mejor perspectiva.
Tamales hay variedad la mayoría hechos con harina de maíz envueltos en hoja de mata de huerta (guineo). Están los de gallina que lógicamente están rellenos con pollo o gallina en salsa y verduras, están los dulces que están rellenos con pasas y la masa es dulce en lugar de salada, los de chipilin con queso y los pisques que son rellenos con frijoles licuados estos dos últimos se acompañan con salsa de tomate, y los tamales de elote que son hechos con elote tierno no con harina por lo que su consistencia y sabor es diferente, se pueden comer directamente sacados de la hoja o freírlos y ponerles crema.Pasteles, que es una empanada frita hecho de masa de maíz relleno de picadillo de verdura y carne, se acompaña con curtido y salsa.
Empanadas, estas son hechas de una pasta de plátano maduro cocido y puede ser relleno con frijoles molidos o leche cocida con maicena.
Enchiladas, son unas tortillas muy delgadas fritas que se hacen con la misma masa de los pasteles, estas se les pone encima frijoles molidos, queso rallado, huevo duro en rebanadas, rábano, repollo o lechuga.
Los Panes con Gallina, estos son panes bastante grandes que se parten por arriba a la mitad, se rellenan con huevo duro, gallina india, lechuga, tomate, remolacha, pepino, repollo con mayonesa y bañados en una salsa especial de tomate.
Y esto por hablar un poco nada más, luego hay bebidas calientes como el Atol Shuco, el de elote, de piñuela, el chilate, el chocolate de tablilla, y las frias como el Fresco de Horchata de Morro, de Cebada, Horchata de Coco, Fresco de Tamarindo, de Carao. Los dulces de atado (melaza), jocote y mango en miel (dulce de panela), las tostadas de platano y de yuca, enredos de yuca, riguas, mariscos de todo tipo, etc.
Probablemente si usted que está leyendo y nunca ha venido a El Salvador ni disfrutado de nuestras delicias, podría estar pensando estos chicos abusan del consumo de maíz, frijoles, la grasa y el dulce, y si es cierto por lo que en su visita a nuestro país le recomendamos no querer probar todos los platillos en un solo día porque sería un atentado a su estomago, sobre todo si no está acostumbrado a una dieta como esta. Pero de algo estoy segura es que una vez que los pruebe los extrañará por siempre, lo se por experiencia.
El Salvador como otras cosas es una experiencia que simplemente tienes que vivir y disfrutar con todos tus sentidos, no te arrepentirás. Playas, Montañas, Lagos, Ríos, Aventura, Cielo azul, sol brillante, sonrisas cálidas y sinceras, belleza exótica, todo está aquí.

Bonita nota respecto a la gastronomía, interesante variedad. Respecto al nacionalismo pensamos algo distinto, ya te contaré en alguna nota. Un besote!!
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