martes, 29 de marzo de 2016

CONCIENCIA INDISCRETA

Parado en la calma de ese paisaje embriagador, fumando su segundo cigarrillo, que le permitía en cada bocanada conseguir un poco de calma, pensando cuál sería su salvoconducto.

***

Tendido en la cama como un día cualquiera, su esposa lo saluda de buena gana y le lleva el café a la cama, se despide de él con un beso en la frente y le indica los pendientes por hacer. Aún mirando al ventanal decide esperar un momento antes de incorporarse para tomar el café al borde de la cama.

Se levanta, pone un disco de Frank, mientras toma una ducha su mente viaja a la noche anterior y no puede evitar una reacción y una leve sonrisa mientras prosigue.

La noche anterior había visitado con unos amigos un bar, mientras unos jugaban billar, los otros simplemente se ponían al día con los sucesos del último mes, en eso entraban al bar un grupo de chicas, nada especial.

No sabía exactamente porqué pero había algo en una de ellas que había llamado ligeramente su atención, quizás su estilo o ese tatuaje en la pierna o que parecía no encajar con el resto del grupo. La noche transcurría, las bebidas, las risas y las ganas se acumulaban. 

Ella se levantó al baño como era de esperarse que hiciera en algún momento, él no pudo resistir el impulso y la siguió al baño, la esperó en el pasillo entre ambas puertas, al salir y verlo, le dijo:

- Tenía la esperanza que dejaras a tus amigos y decidieras seguir tus impulsos
- Supongo que alcohol tiene algún embrujo esta noche, respondió

Se acercó con un pequeño soplo en su oído, pasó su mano por su pecho y lo besó apasionadamente mientras las manos de ambos se desataban y jugaban en un frenesí excitante, cuando el calor era mayor, cortó todo de golpe y le susurró algo, secó sus labios, ajustó su ropa y salió del pasillo hasta su mesa.

Él aún nervioso pidió un papel y un lapicero, escribió el nombre del lugar que le había susurrado.

***

Al llegar era una especie de parque, apagó su vehículo  y esperó a que ella llegara, tardó un poco pero apareció, entró al carro, lo saludó con un frío Hola, que lo dejó desconcertado y un poco temeroso.

Le pidió que comenzará a manejar hacia un camino y se alejara de la ciudad, aunque le pareció raro decidió seguir adelante. Una vez llegaron a una carretera solitaria, ella se despojó de su blusa, él la miro de reojo con asombro y lujuria.

Se acercó a él lentamente, pasó su lengua por la oreja y dio un cálido beso en la mejilla, una de sus manos jugaba con su cabello y la otra se paseaba lentamente de sus piernas a su virilidad. Le ordenó detenerse por un momento y él lo hizo con todo gusto, en espera de lo que venía.

Se hizo a un lado de la calle, ella le dijo que se bajara un poco el pantalón y le dejara espacio para jugar, iniciaron su marcha nuevamente, ella metió sus manos y empezó a jugar con él mientras le decía al oído que conocerlo había sido delicioso, acercó su boca para hacerle sexo oral mientras manejaba, ambos estaban totalmente excitados y al borde, tomó un desvío hacia un área más apartada entre cultivos, detuvo su auto, buscó un preservativo y se lanzó sobre ella de forma salvaje.

Una vez terminado el acto, le dijo a ella que todo era mejor así, ninguno de los dos sabía nada del otro que fuera de utilidad, se giró a su guantera para sacar un sobre con dinero. Aquí está lo que acordamos por hacer realidad esta fantasía.

Mientras ella contaba el dinero, sacó una jeringa de esas de insulina, la tomó desprevenida, el líquido ingresó haciendo efecto inmediatamente, la tiró del auto y salió de allí a toda velocidad. 

***

Manejó por un par de horas hasta el otro extremo de la ciudad.

Encontró un mirador, el atardecer era tan hermoso, que tanta belleza parecía limpiar su alma, sacó un cigarrillo, al fin tenía unos clientes allí y era su coartada perfecta en caso que encontraran el cuerpo, aunque dadas las circunstancias cualquiera podría haber asesinado a una mujer como ella.

Al llegar a casa, su mujer estaba allí, no era perfecta, pero al menos sabía esperarlo sin quejas ni reclamos, la abrazó por la cintura y le dio un beso de buenas noches.


3 comentarios:

  1. Muy sensual, me recuerda a un libro de Stephen King, un poco rara la redacción que me perdió por momentos y un final muy simple para mi pero esta interesante sobretodo la narración del carro desde que salieron y llegaron al lugar apartado

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  2. Hola Arely, me gusta la narración de esta aventura, quizá un poco confusa, solo hay que dejarse guiar por la imaginación, me dejé llevar por esta novela.

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  3. Interesante amiga, complacenos con mas cuentos porfís! Un beso.

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