lunes, 22 de agosto de 2016

Complejo de Pobreza - Parte 1


Hace un par de años uno de mis amigos blogueros escribió la nota  Matrimonio por conveniencia, en la misma hace referencia a la teoría de Gary Becker “[…] Las personas se casan cuando la utilidad esperada del matrimonio excede la utilidad esperada de quedar soltero […]”  más adelante desarrolla una idea acerca de cómo nosotros como individuos nos relacionamos con personas con las que si tuviéramos que calificar sus cualidades (en escala del 1 al 10) en un promedio, andarían en una puntuación similar a la nuestra.

Y efectivamente si vemos a nuestro alrededor, generalmente las personas con las cuáles nos relacionamos son personas que tienen actitudes y formas de ver la vida similar a nosotros, también son personas de quienes podemos aprender algo nuevo y/o gratificante.

Si tuviera que definir ciertos puntos comunes entre ellos (los míos) es que son personas inteligentes, divertidas, confiables, bondadosos y que no se quedan congelados e inactivos en los tiempos de crisis, personas de las que aprendo mucho y que me inyectan energía cuando lo necesito.

Hace más o menos una semana, me compartieron un escrito que resultó de esos momentos en los que ideas y sentimientos se desbordan, también se los comparto porque me parece adecuado como introducción a la segunda parte de esta nota en desarrollo de la idea del complejo de pobreza.

***

Llevaba años tratando de descifrar el por qué nuestro país, que es muy abundante en recursos tanto económicos como naturales, se ha quedado estancado en el desarrollo social. Hace unos días, mientras pasaban por mi mente ideas de cómo establecer dos negocios en los que tengo planeado invertir, pensaba en cómo es que hay ideas tan prácticas de llevar a cabo y que son rentables por su naturaleza, y aun así hay personas que se atreven a decir que en El Salvador no hay oportunidades.

Luego me detuve a ver a mi alrededor y me sorprendió ver la respuesta frente a mí. Un país en el que "el pan dulce con café de las 4" y "la siesta en la hamaca" son "costumbres culturales", en el que las personas se conforman con tener un plato de frijoles y una "cora" de tortillas, en el que tener en el patio trasero un árbol frutal o vegetales para no perder el sentimiento de vivir en el campo, son sólo algunas de las muestras del conformismo en el que se vive.

Mientras que allá afuera, en la selva de cemento, hay necesidades que no se cubren al porcentaje necesario, como el transporte, la venta de ciertos artículos como los tecnológicos u otros muchos negocios en los que no es tan difícil incursionar y que no se dan abasto simplemente porque las personas son incapaces de ver más allá de su propia nariz y el miedo de fracasar los detiene en su zona de confort, aunque esta signifique vivir en una casa, si se le puede llamar así, a un perímetro rodeado de lámina y columnas de madera, cuando realmente las personas tienen la capacidad de ir más allá, pero la excusa es "¿Para qué? si así como estoy me es suficiente".

Esta idea tan encarnada en la sociedad de que el que nace pobre muere pobre, de que no vale la pena esforzarse, no vale la pena arriesgar, es la que tiene a nuestro país, no en la orilla del abismo, sino en el fondo. En la medida que nuestra mentalidad, nuestra actitud y nuestras acciones cambien, nuestro país cambiará.

***

A veces efectivamente nos mantienen estancados ciertas situaciones de nuestro entorno, a veces los efectos de las decisiones que tomamos antes o la culpa sobre esas decisiones, a veces como dicen los párrafos anteriores es lo que está en nuestra mente lo que nos detiene, esa idea inherente traspasada de generación en generación, nuestra zona de confort, a veces es el no haber visto una realidad diferente, o poder verla y creer que no tienes lo necesario para llegar allí.

¿Será que realmente no tienes lo necesario?






3 comentarios:

  1. Esta nota me recuerda mucho a esto: cuando vas en caída libre, mas vale usar ese impulso a tu favor. Básicamente, ¿qué podrías perder intentando si de todas maneras ya estamos sumergidos en el fondo? Desde la posición en la que estamos, todo suma, solo queda intentar. Gracias amiga por compartir tu nota.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola tu, considero que es miedo, el miedo algunas veces a como dices tu a salir de la "zona de confort", aunque ese concepto aveces para muchos pueda llegar al conformismo como bien tu dices.

    Te has ganado un aplauso volumen 10 por la entrada...jejeje

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