Por si no leyeron la primera parte de esta nota, se las comparto Complejo de Pobreza - Parte 1. En esta segunda parte les contaré un poco de mi vida porque es lo que conozco, y por lo mismo no le compro el "No Puedo" a cualquiera.
Si bien es cierto en mi recorrido por la vida, las cosas no han resultado totalmente como las pensaba mientras crecía, tampoco están muy alejadas de aquello con lo que yo soñaba cuando era pequeña. El soñar y tener en mente siempre cosas mejores para mi y mi familia, pienso que han sido parte de la fuerza que me mantiene en movimiento y que me han dado aliento en los momentos difíciles y de crisis (porque todos pasamos por esos momentos, varias veces en el tiempo).
La primera casa donde viví cuando niña, era la casa de mis abuelos maternos, mis papas acababan de regresar del lugar donde estaban asignados durante el tiempo de guerra (les he contado antes que ellos eran guerrilleros), mi padre sin haber completado sus estudios básicos y mi madre aunque si lo había hecho, estaba embarazada de mi. De eso no tengo recuerdos, pero he visto las fotografías.
De la segunda casa donde viví si tengo recuerdos, pocos y vagos pero los tengo, viví allí desde los 5 hasta los 13 años, en una de las que ahora es una de las colonias más peligrosas de Apopa (Chintuc II), era una casa con un jardín y un patio grande con árboles frutales, donde correr y jugar, que mi padre fue construyendo a su gusto poco a poco. Supongo que mis padres estaban orgullosos de haber construido algo así de su propio esfuerzo, pero cuando fue el momento de trascender (por necesidad o por gana) nos mudamos.
La tercera casa donde viví, estaba ubicada siempre en Apopa, en un colonia privada, con el parque a la par de mi casa, con vecinos que estudiaban en colegios más caros que donde yo estudiaba (yo estuve becada siempre), que sus papás tenían vehículos, que tenían familia en el extranjero y les enviaban dinero y regalos, algunos inclusive viajaban, etc. Una realidad totalmente diferente a la que vivía con mis vecinos anteriores. Eso te abre un poco la mente sin duda alguna, para hacerte un fino resentido que cree que la vida siempre le queda debiendo o para ver más allá lo que se puede lograr.
Yo recuerdo a mis padres estudiando, trabajando, creciendo (y si bien no fue perfecto ¿qué familia lo es?), los recuerdo diciéndome que el dinero y las relaciones son importantes, que luchar por lo que quieres es primordial porque no hay almuerzo gratis, que yo tenía que superarlos a ellos, pero también los recuerdo enseñándome a respetar a otros, a tenderle la mano al que necesita.
Yo empecé a trabajar a los 19 años y desde entonces no he parado, estudiaba y trabajaba (trabajé de recepcionista, auxiliar contable, secretaria, atención al cliente, asistente etc.) y logré graduarme aunque muchos años después de haber empezado, por diferentes razones.
Me dieron la confianza de mi primera gerencia a los 26 años (no muy bien pagada, pero igual era más experiencia). Aclaro que durante toda mi experiencia laboral tuve que aprender que mi "linda cara" no era suficiente, a ser más responsable, que la actitud positiva te permite ver el panorama más amplio, tuve que madurar para poder aceptar retos mayores, que la universidad nunca es suficiente aprendizaje, que era necesario aprender de otros y crear relaciones de confianza que me permitieran abrirme paso para seguir aprendiendo, que pisotear la dignidad y serruchar el piso para avanzar no es necesario, pero que igual hay que tener valor para hacer lo que se tiene que hacer (sólo algunos entenderán que significa esto).
También e invertido dinero en negocios que no han funcionado, he quizás malgastado otro tanto en cosas banales pero que igual disfruté, he tomado muy malas decisiones, pero aún así ahora tengo algo que es mío y no de mis padres, y estoy tratando de construir para mi y el futuro de mi hija, y a pesar de tener un trabajo lindo, que disfruto y es bien pagado, no dejo pensar en tener mi negocio propio, en viajar, en que mi hija estudie en el extranjero, en que mi casa actual no será mi última casa, etc.
Por todo lo anterior no le acepto a cualquiera las excusas de:
- No puedo trabajar y estudiar porque es difícil (yo llevaba cinco materias, estudiaba en la mañana y en la noche, trabajaba de 8 am - 5:30 pm, difícil pero se puede).
- Que no me puedo pagar una universidad privada (hay becas, mi último diplomado fue una beca internacional en línea y no dejé de trabajar, conozco gente becada que igual trabaja y saca 10 en los exámenes).
- Todo estudio está fuera de mi alcance (falso, hay muchos cursos gratuitos en línea, muchos libros y audio libros que puedes descargar sin costo, ahora hay muchas más opciones que antes)
- Sobresalir en mi trabajo es complicado (si es cierto, pero si tu cara es de fastidio, nunca estas dispuesto a dar un poco más ni a colaborar, no te gusta aprender de otras áreas, y así, claro que va a ser complicado).
- Es que nunca me salen las cosas como quiero (si no tienes metas, ni un plan de vida, difícilmente las cosas saldrán como quieres).
- Es que no me alcanza el dinero (pero bebes con tus amigos todos los fines de semana, disfrutar está bien y es necesario, pero ojo ¿por qué y para qué lo hacemos?)
- Es que mis finanzas están hechas trizas porque gano bien poquito (tengo comprobado que ganar poco o mucho no es el problema ni la solución, es el orden y la disciplina)
- Es que a mi no me mandan remesas (Según el BCR la mayor parte de las remesas se destinan a gasto de consumo, una muy mínima a inversión ¿Entonces quieres remesas para?)
- Es que no me alcanza para comprar casa (se va paso a paso tomando compromisos, pero vivir pagando alquiler toda la vida es darle dinero a otros por algo que jamás será tuyo, es cierto la casa es un gasto que se vuelve inversión hasta que terminas de pagar o hasta que podes venderla para pagar la prima de otra mejor ubicada).
Y como las anteriores hay infinidad de casos y opciones. Pero realmente he conocido personas que tuvieron vidas mucho más difíciles que la mía y cambiaron radicalmente su realidad, personas que construyeron negocios poco a poco, otros que perdieron todo y volvieron a empezar de nuevo, madres solteras que al ver complicado tener un trabajo normal se han rebuscado por apoyo financiero y/o capacitación y ahora tienen su microempresa.
El complejo de pobreza está en nuestras mentes, y mientras no logremos sacarlo de allí nunca vamos a progresar. Muchos tienen las condiciones para progresar al alcance de su mano y no lo hacen, otros se ganan la lotería o le dejan herencia pero igual no progresan, eso te dice dónde está el problema.
Cierro con una frase que me quedó grabada en un taller de finanzas personales al que asistí hace un par de años: "No nací con la capacidad de ser pobre o rico, nací con la capacidad de decidirlo"
Muy cierto todo lo que dices, querer es poder.
ResponderEliminarFelicidades por tu entrada, valió la pena la espera.