Sé que nací y que moriré, lo que pasa
entre la vida y la muerte es mío. (Traducción frase Eddie Vedder, vocalista
de Pearl Jam)
Ayer me hicieron recordar la película
Fight Club basada en su libro homónimo, una película que podríamos denominar de
culto, pues aunque no fue un éxito en taquilla son de aquellas que cuando las ves te impactan, además que fue una de las más vendidas y vistas en su versión DVD.
Lo más interesante de esta película es el
dialogo entre esas dos versiones de una misma persona, aquella que vive para el
escrutinio público y aquella que ve la vida desde una perspectiva más real y
cruda.
Por otro lado toca en sus diálogos, temáticas como el consumismo y el hecho que somos
esclavos de un sistema que aceptamos con beneplácito, de que necesitemos la
falsa sensación de seguridad para estar tranquilos, el hecho que la moda tenga más relevancia que la situación de nuestro entorno,
que parecer físicamente perfectos pueda más que cultivar la inteligencia.
Todos tenemos esas dos versiones, pero siempre
hay algo que guardamos para nosotros mismos y que no está a la vista de nadie,
puede ser nuestro lado más humano o nuestro lado más grotesco, eso depende con cuál
de esas nos sintamos más cómodos, el de un alma buena y virtuosa o la del ser
que lucha con sus demonios a diario.
Por otro lado también usamos
"trajes" que nos dan un sentido de pertenencia a tal o cual grupo,
que nos brindan aceptación, y que cubre apenas ese otro lado que no queremos
mostrar abiertamente.
Vivimos en una sociedad cada vez más
atormentada y caótica, donde las conexiones con el mundo real van
desapareciendo, donde las personas ahora tienen la necesidad de adoptar alter
egos para mostrar esa otra versión que no sería aceptada y que tampoco somos
capaces de compartir con libertad por no ser políticamente correctos, lo vemos
en redes sociales con la cantidad de usuarios de personajes no de personas.
A fuerza de ser sinceros, acepto que hay
momentos en los cuales también me gustaría crear un alter ego para decir ciertas
cosas con más libertad a todo mundo y no solo a quienes me conocen de forma más
personal, no lo hago porque temo que mi alter ego le gane a la persona que creo
ser.
La vida está llena de oportunistas,
mezquinos, corruptos, abusadores, vendedores, embaucadores, es un mundo lleno
de pecados y pecadores, que aceptamos y afirmamos en nuestro paso por la vida.
No todo es malo también hay conciencia,
virtud, amor, alegría, pasión, responsabilidad, respeto, calor, humanidad,
belleza, es decir un mundo de luz al que todos podemos acceder. Pero como dice la frase de introducción
"lo que pasa entre la vida y la muerte es mío", y como tal yo decido
los pecados y la luz que quiero que llene mi vida.
Este inicio de año debería de ser una
oportunidad de incluir más luz, belleza y cosas positivas en nuestra vida. Todo
lo oscuro no lo podemos evitar es una quitaescencia humana, pero está en
nosotros decidir con que fuerza nos domina o si la luz puede privarla de poder.
Lo que como individuos decidamos, afectará
sin duda el colectivo y por ende lo que se replique como sociedad. Sé que hay muchos
detractores de este tipo de pensamiento, puede ser que lo hayan intentado tanto
en la dirección equivocada o que nunca han intentado alcanzar algo en su vida.
Como quieres vivir y ser recordado es tu
decisión, como quieres afectar a tu familia y la sociedad en que vives también.
El reflejo de nuestra sociedad es un reflejo de nosotros mismos.
Este 2016 es nuestra oportunidad de
aportar más luz.
Te admiro por tu talento de escribir muy claro, trata de acortar tus comentarios, en el antepenúltimo párrafo encierras todo, cada quien decide qué hacer, qué decisiones tomar y el que no lo hace es uno del montón, vivimos en una dis que democracia donde quierase o no tenemos la libertad de poder decidir que futuro seguir o hacer, según la oportunidad que te den tus padres o tu mismo, te digo yo escogí un buen camino y ese les estoy enseñando y guiando a todita mi familia que cubre hasta mis queridos nietos, por lo tanto no culpo al estado ni a la sociedad por lo que no tuve, es uno mismo quien hace su futuro, a quien si le debo mucho y le agradezco es a mi DIOS.
ResponderEliminarMuchas gracias en primera por leerla y en segunda por comentar y darme tu apreciación. La realidad es que somos dueños de las decisiones que tomamos y por ellas no podemos culpar a nadie.
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