lunes, 1 de agosto de 2016

TRÍOS, CUARTETOS Y MÁS...

En una tertulia virtual hace un par de semanas con unas amigas, les pedí que me dieran algunas ideas de temas sobre los cuales escribir, usualmente me es un poco difícil escribir de temas del corazón, así que haré mi mejor esfuerzo para abordar el tema escogido por mis amigas.

Todos en diferentes momentos de nuestra vida, encontramos personas que se vuelven el objeto de nuestro afecto y con los que finalmente decidimos empezar una relación romántica, de pareja. Hasta allí todo bien, menos para los que viven en la cárcel llamada Friendzone.

También es realidad que aunque creamos que nuestra pareja (hombre o mujer) puede estar fuera del radar para otros, lo cierto es que siempre habrá al menos una persona que guste de ellos, y cuándo por la razón que sea nos damos cuenta que nuestras parejas no son invisibles, entra al juego un demonio llamado Celos.

Ahora bien, en todo esto de las relaciones, es muy fácil perderse en una serie de emociones positivas, constructivas, negativas y destructivas. El impacto y el nivel que alcancen dependen exclusivamente de nuestra madurez. Veamos algunos ejemplos de ciertos escenarios que se pueden presentar:

Cuándo la amenaza de un tercero existe solo en la mente del otro
En una relación de pareja todo gira en dos direcciones y ambos están al mismo nivel, por ende están en igualdad de condiciones. Ambos tienen ex, ambos tienen amigos, ambos tienen familia, y ambos tienen personas que conocen todos los días. Muchas veces los problemas de pareja existen por ideas, y digo ideas porque es únicamente la idea que existe alguien más, alguien que les está robando el tiempo, la energía y el amor de su pareja. He conocido casos en los cuales, las parejas viven discutiendo y han terminado, por una idea. Por algo nunca pasó y que probablemente nunca pasaría.

Cuando un tercero irrumpe en nuestras vidas de forma fugaz
Pasa en ocasiones que conoces personas que de pronto roban tu atención por su belleza física, porque te hace recordar cosas que fueron agradables o que te recuerdan como eras en otros tiempos, porque tienen una conversación interesante, una personalidad chispeante, en fin son como un soplo de aire nuevo y vigorizante. Entonces puede ser que te veas tentado a tomar un poco de ese aire para ti aunque sea por un momento, ese es el tipo de cosas que suceden solo una vez o pueden suceder en varias etapas con diferentes personas.

Cuando un tercero llegó para quedarse
Casos como estos hay cientos, que a nivel de noviazgo o matrimonio se tienen relaciones paralelas a la relación "oficial", es decir la relación que está a la vista de todos. Probablemente este tipo de situaciones sean las que causan problemas de forma más constante porque la relación se va deteriorando de forma paulatina, y finalmente puede derivar en una relación de amor-odio, relación que está viva solo por la dependencia. Para las relaciones donde ya existe un matrimonio y con hijos se vuelve mucho más complicado por temas financieros, de tiempo compartido, de cariños compartidos.

Felices los Cuatro
También existen una serie de parejas que digamos realizaron un análisis y ajuste mental a sus relaciones, en la que concluyeron que estar juntos era conveniente en algún sentido, además que si existe un lazo de cariño fraterno, y pueden llegar a tomar acuerdos de libertad sexual con otras personas. Sé que se escucha bastante cínico pero también conozco varios casos así, a muchos les funciona y son felices de esa forma.

La realidad es que las relaciones de pareja son bastante complejas. Cuando nos enamoramos a primera vista por decirlo de alguna forma todo parece perfecto y no hay problema que uno crea que no tiene solución, porque se tienen el uno al otro, el sexo es fabuloso, los detalles, las demostraciones de afecto están presentes siempre.

Pero el tiempo, las condiciones, la falta de tiempo, el estrés, los problemas financieros, etc. van de una forma u otra debilitando todas aquellas cosas que en el enamoramiento a primera vista eran increíbles, entonces pasa el tiempo de evaluar el por qué la persona que está a tu lado sigue allí y si bien las relaciones tienden a sufrir una metamorfosis, una que es necesaria, solo las que tuvieron una base de confianza, cariño, respeto y admiración podrían tener alguna esperanza de sobrevivir a la misma, también podrían tener esperanzas aquellas que supieron adaptarse a los cambios y volver más fuertes como parejas.

Sé que probablemente me dirán, y vos que sabes de eso si nunca te has casado, si nunca has tenido una relación larga y estable. Y si es probable, pero les recuerdo que todos tuvimos padres, tenemos amigos y relaciones, a veces no es necesario que una relación sea tan larga para vivir muchas de estas experiencias en tiempo récord.

La realidad es que en estos temas siempre se busca un culpable; el que entró de meque en la relación, el que permitió que entrara, el que permitió que se quedara, el que dio motivos para que esto pasara. Como seres humanos nos es más fácil ver hacia afuera que hacia adentro, a veces esperamos que nuestras parejas sean capaces de leernos la mente o leer mensajes entre líneas, a veces pretendemos que el otro a fuerza tiene que tener las respuestas y ser capaz de tomar decisiones por él y por mi.

Lo importante es que veamos a la persona que está a nuestro lado y seamos capaces de ver aún a esa persona de la cuál nos enamoramos, por la cuál hacíamos locuras, por la que sólo pensar en verlos nos producía una sonrisa y nervios, aquella que podríamos reconocer al tacto con los ojos cerrados.

El amor existe y es capaz de seguir existiendo si queremos que así sea, pero es un trabajo de mantenimiento continuo, no de milagros.

Amen y disfruten intensamente.

1 comentario:

  1. Me referiré al primero, cuando pasa esta idea y se persiste, se llega un momento que ya no aguantas la situación y es cuando se vuelve más tormentoso y explotas, pero aún llamas a la cordura a tu pareja y si ya no entiende nada, es cuando está en tus manos la decisión, lo voy hacer para que deje de chingar, y así que deje de joder y se llega completamente al fracaso solo por una simple idea que pasa en la mente de unos celos desmedidos, "Los celos no es lo que ves, si no lo que te imaginas"

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